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Jesús de Miguel, el delantero del Tenerife de 30 años, murió el martes 3 de noviembre tras el golpe que sufrió con el arquero rival el día anterior en un partido de la Segunda División de España contra Andorra.
El golpe que acabó con De Miguel en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria de Tenerife se produjo en los últimos minutos del encuentro entre el Tenerife y el Andorra.
De Miguel se disponía a controlar un balón en el centro del campo cuando Owono salió a intentar despejar la pelota, arrollando al delantero rival en una imagen que dejó en silencio al estadio Heliodoro Rodríguez López.
El árbitro reflejó en el acta que Owono, al que expulsó, había impactado con la pierna en alto en De Miguel. El jugador del Tenerife quedó tendido en el suelo, donde fue atendido por las asistencias.
Según señalaron, el futbolista sufrió una parada cardiorrespiratoria tras el golpe, de la que pudo ser reanimado. El árbitro suspendió el encuentro y De Miguel fue evacuado en ambulancia al hospital, donde quedó ingresado.
Tras ser reanimado, se encontraba "estable dentro de la gravedad", aunque otro comunicado a última hora de la madrugada del martes apuntaba a que había "empeorado neurológicamente". Posteriormente, se dio a conocer su fallecimiento.
¿Qué dijo la familia de Jesús de Miguel tras su fallecimiento?
En diálogo con el Diario AS de España, la familia brindó un mensaje desgarrador antes de su funeral para despedirlo y expresaron: “Jesús deja un vacío imposible de llenar, pero también un recuerdo inmenso en todos aquellos que tuvieron la suerte de compartir su vida con él".
"En estos momentos tan difíciles para nosotros, queremos agradecer de todo corazón todas las muestras de cariño, apoyo y respeto que estamos recibiendo desde el fallecimiento de Jesús", continuaron.
"No hay palabras para agradecer cada mensaje y cada gesto de afecto que nos llega. Gracias a quienes piensan en él", agregaron sobre el apoyo de los fanáticos.
"Necesitamos vivir este duelo en la tranquilidad que esta situación exige”, concluyeron con mucha tristeza.