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21/06/2017 - 17:05

Crítica | Bossi Master Show

Un gran despliegue sin riesgos del capocómico

Por Analía Melgar (*) | Martín Bossi lleva al teatro Astral un repertorio cómodo pensado para una clase media de entre los 40 y los 60 años.

Los productores en Bossi Master Show son los mismos que en ShowMatch. En ambos espacios lanzan pirotecnia de recursos materiales para lograr efectos en el público. Marcelo Tinelli supo reírse de la gente, en bloopers y cámaras ocultas. Bossi, capocómico posmoderno, se aprovecha de la obsesión por los teléfonos celulares que aqueja a muchas personas y las lleva de las narices, ganando largos minutos de aire teatral mientras juega a sacarse selfies con ellas.

La propuesta general pretende despertar humor y nostalgia sobre lugares comunes y sobre la memoria emotiva popular anclada en cantantes nacionales e internacionales, la mayoría de ellos muertos (porque los muertos siempre son más queribles que los vivos). Así pues, los espectadores estallan en aplausos y corean ¿a Martín Bossi encarnando a Cerati o al recuerdo de Cerati y su ya mítica frase “Gracias totales” aquí estratégicamente aprovechada?

El espectáculo del Teatro Astral tiene un buen estudio de mercado; sabe que el público, de clase media, oscila entre los 40 y los 60 años. El repertorio no tiene riesgo, pues alguno o varios de los artistas imitados – cada uno de ellos con su canción más icónica– seguro integra la banda sonora de la vida de los consumidores en la platea: Elvis Presley, Bob Marley, Stevie Wonder, Prince, Jim Morrison, Mick Jagger, Spinetta, Miguel Abuelo, y “una que sepamos todos”, de Sui Generis, alrededor de un fogón simulado con unas telas naranjas movidas por un ventilador.

Bossi los imita muy logradamente –recicla también la dupla Olmedo-Portales–, los canta, los baila, en un vértigo sin pausa, también muy televisivo. El guión se contradice. Bossi predica en contra de la superficialidad y a favor del amor, pero su aceleradísima propuesta consiste en dar apenas una probadita de todo, sin adentrarse en nada. Trata de congraciarse con la platea femenina: dice que no le gustan las mujeres megaproducidas, meramente decorativas, pero precisamente así se muestran las tres coristas acompañantes.

En los intermedios más pedagógicos, Bossi monologa y pasa de criticar la “masturbación auditiva” que implica escuchar los propios mensajes de WhatsApp a recomendar “hacerse una paja” como señal de salud, entre otros ¿chistes? de contenido sexual: por ejemplo, que los versos que le suenan a un hombre con problemas de erección son los del inicio de Naranjo en flor, “Era más blanda que el agua/ que el agua blanda”.

*Especial para Diario PERFIL.

Ficha técnica:

Intérpretes: Martín Bossi, Jorge “Carna” Crivelli, Mariel Ballestero, Sol Giulietti y Judith Cabral Músicos: Juan Cordima, Federico Bianco, Cristian Torres, Semilla Juárez, Sebastián Martínez, Lucía Gómez, Francisco Cordima, Charlie Giardina, Luca Ongarato, Mario Alvarez, Cecilia Tedeschi y Esteban Fioroni Guión: Martín Bossi y Emilio Tamer
Dirección musical: Nito Mestre
Dirección general: Manuel Wirzt y Emilio Tamer
Producción: MD+, Jonatan Kassir, Pablo Prada, Ezequiel Corbo y Federico Hoppe
Funciones: de jueves a domingos en Teatro Astral (Av. Corrientes 1639)