Domingo 5 de abril de 2020
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OPINIóN | 09-01-2020 19:03

Lucía Galán nació para ser Dolly, la casamentera de Nueva York

Más allá de su gran registro vocal, en la nueva puesta local del inolvidable musical Hello Dolly, la cantante demuestra que es una actriz exquisita.

Marcela Tarrio
Marcela Tarrio

Editora Jefa Periodística Multimedia de Perfil.com. Miembro de APTRA.

Qué mágico es el teatro, y qué lindo es haber disfrutado anoche del estreno de un musical emblemático como Hello Dolly!, sin dudas, una puesta que en este verano 2020 será la gran perla blanca de la cartelera porteña.

Se los voy a decir en cuatro palabras: no se la pierdan. Yo sabía que la protagonista elegida, Lucía Galán, iba a brillar, y no solo brila sino que se lleva la mayor ovación de la platea de un teatro Opera que con su voz, su gracia y su carisma trae esta pieza clásica de Broadway que protagonizara por primera vez Bette Midler, con música y letra de Jerry Herman (quien falleció día atrás) y libro de Michael Stewart.

Todo con la prolija y correctísima direccion del querido Arturo Puig, sí, el mismo que con 23 años integrara la primera versión teatral que se hizo en Argentina, en 1967, con Libertad Lamarque, a quien en 1969 reemplazó Elena Lucena. Luego, en 1996 recién llegaría la tercera versión local con la española Nati Mistral y hoy, Lucía es la cuarta actriz que personifica en el país a Dolly Gallagher Levi, la famosa “casamentera de Nueva York”.

Lucía no solo canta como los dioses, algo que todos sabemos porque tiene un regsitro vocal maravilloso, sino que es una gran actriz y sobre todo, comediante. Y no hace falta que nos vayamos tan atrás en el tiempo con aquella tira El duende azul, que no la representa tanto, sino que podemos revisar desde los sketches con Susana Giménez a todas las ficciones en las que participó para ver que nació para la comedia.

Lucía jamás desentona, en el sentido literal y más amplio de la palabra. Y si a eso le sumás su facilidad para tocar todas las cuerdas que van de la risa a la emoción, cartón lleno. Es más, agradezco que haya aceptado esta propuesta que le llevara hace tiempo el productor y director musical de la obra, Ángel Mahler (junto a Leo Cifelli y Asociados), porque es un antes y un después en la vida artísica de Galán, más allá de su inmortal Pimpinela junto a su hermano y mánager Joaquín.

Y el elencó, ¡qué decir!: Un Antonio Grimau imponente como Horacio Vandelgelder que se anima a entonar unas notas y a su lado, el apuesto y joven Agustin Sullivan como Cornelio Huckl. Sí, los dos Sandros se saludan, los dos que dieron vida al “el Gitano” en la exitosa ficción de Telefe ahora comparten escenario y es imposible no pensar en esa nota de color al verlos. Con ellos, una irreconocible Laura Azcurra en modo comedia, el talento y la voz prodigiosa de Ángeles Diaz Colodrero, y un cada vez más aceitado Darío Lopilato que aporta gracia, ductilidad y humor.

Y ahora sí, me pongo de pie para aplaudir al ensamble que realiza las coreografías de Elizabeth de Chaperouge a la perfeccion, al gran vestuario realizado para la puesta original en México, de Estela Fagoaga, y a la funcional y maravillosa escenografía de Adrián Martínez Fausto y Emilio Zurita que desde el negocio de ramos generales de Vandergelder a la estación de tren y al famoso restaurante Jardines de Armonia hace que el espectador quede admirado.

Allí, justamente, en ese restaurante tiene lugar la gran y esperada escena central en la que Dolly canta aquella inolvidable canción que da titulo a la obra y que también supo cantar Barbra Streisand en 1969 en la única versión fílmica de la pieza, película dirigida por Gene Kelly y protagonizada también por Walter Matthau, con la participación especial de Louis Amstrong.

En esta Hello Dolly! en el teatro Opera, con funciones jueves y viernes a las 20:30; sábados a las 20 y a las 22:30 y domingos a las 19, todo funciona como un relojito, dura lo justo y hace que si no te acordabas de la genial Dolly, la vuelvas a amar como la primera vez que supiste de esta mujer que todo te lo soluciona y que a todos les encuentra un amor, incluso a ella misma, con una inteligencia y una picardía que la hacen adorable.

Le doy 5 Marcelitas, y si te gustan los musicales, es la gran opción para este verano en calle corrientes. Y repito, Lucía, confesa admiradora de este musical que dijo haber visto 4 veces sin sorpechar que alguna vez lo protagonizaría, nació para ser Dolly.

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Marcela Tarrio

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