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Amalia Díaz Guiñazú volvió a tener problemas con un compañero y, en esta oportunidad, protagonizó una discusión con el Dr. Guillermo Capuya en La mañana con Moria (El Trece), programa del cual son panelistas.
De acuerdo a lo que contó Paula Varela en Intrusos (América TV) este momento nació luego de que la licenciada en comunicación no encontrara su teléfono celular debido a que su compañero se había confundido y lo había guardado como si fuera el suyo: "Los compañeros ya no la soportan porque dicen que no entiende por las buenas y hace acusaciones muy graves e inventa. Con lo de Capuya llegó a decir que la empujó y estaban todos ahí, nadie vio nada, 'eso no sucedió, no lo vimos ninguno'".
"Ella amenazó hace una semana de hacerles una denuncia a cada uno de sus compañeros con los que tuco un conflicto", dio a conocer lo que minutos más tarde confirmaría ella misma en un posteo en sus redes.
Frente a este escándalo, fueron a buscar al protagonista masculino de esta situación y narró lo sucedido: "Me lleve, sin querer, 15 minutos un celular igual al mío de silicona negra, con tres cámaras y dice '¿quién tiene mi celular?'. Toqué el bolsillo, estaba ahí, se lo devolví y le pedí disculpas. Escuche que dijo 'viejo choto' y le pregunté si había dicho eso, me enojé y empezó una discusión. Fue desagradable, no me gustó lo que dijo".
"Ya está terminado, es un asunto que ya está. No pidió disculpas. No me sorprende la actitud de ella pero prefiero que quede acá todo esto. Cada uno quiere vivir el clima laboral de acuerdo a como uno lo maneja. Yo disfruto con gente que es agradable, es educada y respeta los espacios", se mostró molesto.
¿Qué dijo Amalia Díaz Guiñazú sobre el Dr. Guillermo Capuya?
Por otro lado, Amalia hizo un descargo en sus redes sociales, mientras se encuentra de vacaciones: "Me impresiona mi fama. A todos aquellos que por estos días y en mi ausencia se han dedicado cobardemente a socavar mi honor y mi buen nombre, tendrán que dar fe de ello en el ámbito correspondiente".
"A aquellos que ni siquiera pueden pronunciar bien mi apellido, no les puedo pedir que tengan la responsabilidad, decencia y mucho menos honestidad de contar la verdad completa y omitir la violenta agresión a la que fui expuesta. Todavía hay gente que le tiene miedo a ciertos cargos políticos, estamos aquellos que aún sin espaldas vamos al frente contra los poderosos que le hicieron mal a la comunidad. No en el morbo del chusmerio de vecindad. Por último, a los fanáticos ideológicos o religiosas, que les queda mejor, que les duele que existan comunicadores que no nos vendemos y buscan cancelarnos porque nuestra labor profesional expone la infamia de la que participan frugalmente, recuérdoles, que los tres o cuatro mercanchifles que estamos delante de cámaras no somos el universo de la TV", siguió diciendo mientras involucraba a otros ámbitos como la política.
"Del otro lado de las cámaras, donde no hay una guerra puramente de egos, están los verdaderos compañeros que son una multitud, pero como a esos NN no les pones un micrófono, no son considerados como parte fundamental de este engranaje. Ellos son mis compañeros. Algunos son colegas, otros soberbios que ofician de. No puedo darles el privilegio de ponerlos a la altura del conflicto", criticó a sus compañeros de programa.
Finalmente, le habló a su progenitora: "Mamá tenemos no uno, muchos apellidos ilustres, pero no andamos por la vida arrastrando muertos andamos por la vida honrando la verdad la justicia y el reino de Dios, amando y respetando a nuestros semejantes. Vos sabes cómo nos educaste. Al árbol que da frutos se le tiran piedras. Te quiero y y a cerrar los párpados de las orejas".