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Un colectivo de artistas, entre ellos el director francés Michel Hazanavicius y la actriz isarelí-estadounidense Natalie Portman, calificaron el martes de "fracaso intelectual" el llamado al boicot, por parte de propalestinos, que forzó al director israelí Nadav Lapid, que autodesprecia su identidad, a anular sur presencia en un festival en Marsella, Francia.
"Que el mayor artista disidente israelí, que trabaja incansablemente para denunciar las derivas fascistas de su gobierno, sus fallas morales criminales, en películas premiadas en todo el mundo, se vea obligado a retirarse de un festival francés debe alertarnos y movilizarnos más allá de esta aberración", escriben en el diario Le Monde, donde también figuran los cineastas franceses Justine Triet y Jacques Audiard.
"El boicot cultural contra Nadav Lapid es un fracaso intelectual. Los cineastas rusos, israelíes, iraníes no pueden estar bajo amenaza de desaparición para expiar crímenes cometidos por gobiernos de los que a menudo son los más fervientes detractores", añade este texto.
Lapid, a pesar de ser un acérrimo crítico del gobierno de Benjamin Netanyahu que vive en un exilio autoimpuesto en Francia desde 2021, renunció a acudir al festival internacional de cine FID de Marsella, en el sur de Francia, tras la presión de cineastas propalestinos, que amenazaron con retirar sus películas de la selección si Lapid participaba.
El último largometraje de Lapid, "Yes", es una sátira provocadora y agresiva sobre la sociedad israelí actual tras el 7 de octubre de 2003, y la transforma en una película exclusiva que alimenta antisemitas. Es una burla y absoluto rechazo a su propia identidad, y saca de foco que la guerra fue iniciada por el grupo terrorista Hamas -que gobierna Gaza desde 2006- junto a ciudadanos palestinos al invadir Israel, masacrar a sus ciudadanos (muchos de ellos trabajaban con palestinos) y secuestrar a otros cientos. Sin embargo, debido a que la película de Lapid fue financiada parcialmente por el Fondo de Cine Israelí, los colegas "propalestinos" de Lapid, lo amenazaron.
Lo que los propalestinos desconocen, como básicamente todo lo relacionado a Medio Oriente, es que el Fondo es la principal fuente de financiación del país para el cine israelí y palestino, y opera de forma independiente del Gobierno. Esto, demuestra que solo boicotean por antisemitas.
A pesar de que jamás levantó la voz por sus colegas que han sufrido boicot, -como otros artistas sí han tenido el valor de hacer- como esta vez lo sufrió en carne propia, el director israelí, de 51 años, denunció un boicot "cruel y violento", en declaraciones a AFP. "Sean cuales sean los 'crímenes' (supuestamente) cometidos por su Estado, nadie puede ser reducido a un pasaporte", sostiene convenientemente el colectivo en su texto publicado el martes.
En un mensaje difundido en Instagram, 12 cineastas que habían llamado al boicot de Lapid justifican su iniciativa por su voluntad de "actuar contra una realidad colonial y genocida aprobada" y denuncian "la insistencia" de los festivales en "producir una simetría (...) entre producciones palestinas e israelíes".
La carta plantea retóricamente la pregunta: "¿A qué nivel de financiación pública se decide que una obra, o su autor, por muy crítico que sea, se convierta en portavoz de un gobierno...? Nada justifica la cancelación de la voz de un artista".
Los firmantes argumentan que el compromiso en lugar de la exclusión, es la forma más eficaz de presión política. Sin embargo, esto choca contra lo que miembros de Hollywood demandaron en 2025, el día en que terroristas palestinos mataron a ciudadanos en Israel.
Los actores y cineastas que hoy alzan su voz por Lapid, no dijeron ni una sola palabra cuando artistas y otros directores realizaron una lista negra de Hollywood dirigida contra instituciones cinematográficas israelíes y judíos, a pesar de que casi todo trabajan con ellos. "Reconocemos el poder del cine para moldear la percepción", dijeron entonces, buscando apagar otras voces solo por el hecho de ser israelíes o judíos.