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Las estrellas de Hollywood Debra Messing, Liev Schreiber y Mayim Bialik están entre los más de 1.200 nombres de la industria del entretenimiento, junto a directores, guionistas, Showrunners, productores ejecutivos, altos mandos de productoras y empresas de distribución de cine, televisión, música y más, que firmaron una carta abierta denunciando el llamado al boicot de las instituciones cinematográficas israelíes por la guerra iniciada por el grupo terrorista yihadista islamista palestino Hamás el 7 de octubre, donde masacaron a 1200 personas, violaron, torturaron y secuestraron a cientos, donde 48 de ellos aún hoy siguen como rehenes.
“Conocemos el poder del cine. Conocemos el poder de la historia. Por eso no podemos permanecer en silencio cuando una historia se convierte en un arma, cuando las mentiras se disfrazan de justicia y cuando los artistas son engañados para amplificar la propaganda antisemita”, comienza la carta difundida por Variety. “El compromiso que circula bajo la bandera de Trabajadores del Cine por Palestina no es un acto de conciencia. Es un documento de desinformación que aboga por la censura arbitraria y la supresión del arte. Censurar las mismas voces que intentan encontrar un punto de encuentro y expresar su humanidad es incorrecto, ineficaz y una forma de castigo colectivo”.
“Cuando los artistas boicotean a otros artistas basándose únicamente en su país de origen, es una discriminación flagrante y una traición a nuestro papel como narradores”, declaró Messing. “La historia nos demuestra que los boicots contra los judíos han sido durante mucho tiempo una herramienta de los regímenes autoritarios; al sumarse a esta iniciativa, estos artistas se alinean, consciente o inconscientemente, con un oscuro legado de antisemitismo”.
Bialik añadió: "Los artistas y creativos tienen la oportunidad y la responsabilidad únicas de recordarle al mundo nuestra humanidad compartida. Boicotear a cineastas, estudios, productoras y personas simplemente por ser israelíes fomenta la división y contribuye a una preocupante cultura de marginación. Además, esta promesa de boicot no contribuye en nada a poner fin a la guerra en Gaza, ni a repatriar a los rehenes, ni a frenar el alarmante aumento del antisemitismo a nivel mundial".
La actriz Rebecca De Mornay dijo: "Las instituciones cinematográficas colaboran con países de todo el mundo, incluidos aquellos que son objeto de graves controversias, pero solo se señala y condena a Israel por defenderse en una guerra que no inició, por intentar liberar a los rehenes que aún permanecen cautivos y por enfrentarse a un enemigo que sigue empeñado en su destrucción. Boicotear a las instituciones cinematográficas israelíes no es una postura en favor de la justicia, es un doble rasero apenas velado para los judíos y un castigo hipócrita e injusto para los artistas y las películas israelíes".
La nueva carta abierta, firmada por celebridades como Gene Simmons, Sharon Osbourne, Jerry O’Connell, Howie Mandel, Jennifer Jason Leigh, Lisa Edelstein, sigue: "La industria cinematográfica israelí incluye proyectos innovadores, celebratorios y críticos sobre palestinos y judíos, que muchos de ustedes han elogiado y celebrado. La comunidad cinematográfica israelí es inquieta, polémica e independiente, donde los directores desafían a los ministros, y muchos de los mismos festivales a los que se dirigen programan constantemente la disidencia. La industria del entretenimiento israelí es un vibrante centro de colaboración entre artistas y creadores judíos y palestinos, que trabajan juntos a diario para contar historias complejas que entretienen e informan a ambas comunidades y al mundo. Las instituciones cinematográficas israelíes no son entidades gubernamentales. A menudo son las más enérgicas críticas de las políticas gubernamentales".
"La promesa utiliza términos confusos como 'implicación' y 'complicidad'. ¿Quién decidirá qué cineastas e instituciones cinematográficas israelíes son 'cómplices'? ¿Un comité macartista con listas negras? ¿O es la 'complicidad' solo un pretexto para boicotear a todos los israelíes y sionistas —el 95% de la población judía mundial—, independientemente de sus creaciones o creencias?", cuestiona la misiva, también firmada por Regina Spektor, Rebecca De Mornay, Erin Foster, Patricia Heaton, Matisyahu y Michael Rapaport.
"La historia nos advierte. La censura se ha utilizado para silenciar a cineastas en el pasado: la maquinaria propagandística de la Alemania nazi, la censura soviética e incluso las propias listas negras de Hollywood. Siempre se disfrazó de virtud. Y siempre fue opresión. Siempre, sus objetivos se expandieron".
Dirigiéndose a quienes firmaron la carta de boicot, cuya ignorancia sobre Medio Oriente es absoluta y que jamás han condenado la masacre del 7 de octubre ni pedido por la liberación de rehenes; sin embargo, han caído en la acción coordinada y programa de propaganda antisemita repitiendo las mismas palabras que difunde el grupo terrorista Hamás, dijeron: "Sabemos que muchos de ustedes tienen buenas intenciones y creen que defienden la paz. Pero sus nombres están siendo utilizados como arma y vinculados a mentiras y discriminación. Esta promesa acalla las voces israelíes disidentes, legitima falsedades y exime a Hamás de toda responsabilidad.
"Si quieres la paz, exige la liberación inmediata de los rehenes restantes. Apoya a los cineastas que fomentan el diálogo entre comunidades. Opónte a Hamás. Dejemos que el arte diga toda la verdad. Hacemos un llamamiento a todos nuestros colegas de la industria del entretenimiento a que rechacen este llamado a boicot discriminatorio y antisemita que sólo añade otro obstáculo en el camino hacia la paz", concluye la carta.
La carta llega tras la condena de Paramount al llamado al boicot. "En Paramount, creemos en el poder de la narración para conectar e inspirar a las personas, promover el entendimiento mutuo y preservar los momentos, las ideas y los eventos que moldean el mundo que compartimos. Esta es nuestra misión creativa. No estamos de acuerdo con los recientes intentos de boicotear a los cineastas israelíes", dijo el gigante del entretenimiento en un comunicado del 12 de septiembre.
Y continuó: "Silenciar a artistas creativos individuales por su nacionalidad no promueve una mejor comprensión ni promueve la causa de la paz. La industria global del entretenimiento debería animar a los artistas a contar sus historias y compartir sus ideas con el público de todo el mundo. Necesitamos más compromiso y comunicación, no menos".
La carta previa de boicot está firmada por actrices y cineastas -una lista negra- donde se comprometen a no trabajar con instituciones y empresas israelíes, suponiendo por comunicados difundidos por HAMAS, que están “implicadas en el 'genocidio' y el 'apartheid' contra el pueblo palestino”. Entre las instituciones que están boicoteando se incluyen el Festival de Cine de Jerusalén, el Festival Internacional de Cine de Haifa, Docaviv y TLVfest.
Cineastas como Yorgos Lanthimos, Ava DuVernay, Adam McKay, Boots Riley, Emma Seligman, Joshua Oppenheimer y Mike Leigh, y actores como Olivia Colman, Aimee Lou Wood, Paapa Essiedu, Gael García Bernal, Tilda Swinton, Josh O'Connor, Emma Stone, Ayo Edebiri, Lily Gladstone, Hannah Einbinder, Peter Sarsgaard, Debra Winger, Riz Ahmed, Melissa Barrera, Joe Alwyn, Nicola Coughlan, Andrew Garfield, Harris Dickinson, Bowen Yang, Guy Pearce, Jonathan Glazer, Ebon Moss-Bachrach, Fisher Stevens, Abbi Jacobson, Eric Andre, Elliot Page, Payal Kapadia, Emma D'Arcy y los recalcitrantemente antisemitas Susan Sarandon, Mark Ruffalo, Cynthia Nixon, Javier Bardem, Joaquin Phoenix y Rooney Mara se juntaron para boicotear las instituciones cinematográficas israelíes. Según trascendió, entre los firmantes también están los actores argentinos Cecilia Roth, Nahuel Perez Biscayart y Mercedes Morán.