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Diego Brancatelli vivió un incómodo momento al aire de A la Barbarossa (Telefe) cuando lo compararon con Luciano Castro por sus infidelidades.
En el programa estaban analizando el tema que se instaló en la farándula argentina a raíz del engaño del actor a Griselda Siciliani con una joven danesa llamada Sarah Borrell, cuando Georgina Barbarossa expresó: "Moraleja, no mandes audios".
Mariana Brey aprovechó el debate y opinó: "Lo que hacen los tipos por una calentura. Las mujeres, creo que a la hora de la infidelidad, somos más inteligentes".
"O sea, ¿no es cuestión de moral sino de inteligencia?", intervino Brancatelli. Marixa Balli, la nueva integrante del panel, se sumó a la conversación y manifestó: "Sí y no. No creo que la infidelidad sea una cuestión moral. ¿Quién puede decir eso? Para mí es una cuestión de inteligencia".

Paulo Kablan fue más directo y apuntó sin filtro contra Diego Brancatelli, quien se vio envuelto en un fuerte escándalo el año pasado a raíz de su affaire con Luciana Elbusto mientras estaba con Cecilia Insigna: "Vos callate, que no podés decir nada".
"Yo soy el Gato Gaudio en la final de Roland Garros 2004. ¡Qué mal la estoy pasando! Vamos con otro temita. Nadie se muere de eso. Con amor y haciendo las cosas bien, se resuelve", concluyó el periodista de C5N para salir de la situación incómoda.
¿Qué dijo Luciano Castro tras su infidelidad a Griselda Siciliani?
En diálogo con Intrusos (América TV), contrario a lo que acostumbra, el actor decidió salir a dar la cara y hacerse cargo de la decisión que tomó: "Me da vergüenza escucharme. Me siento patético y me da tristeza volver a ponerme en el mismo lugar de tener que salir a explicar cosas. Es absurdo y patético".
En esta misma conversación, recordó la vez que se filtraron fotos íntimas suyas deschavando otro cuerno: "Tengo la virtud de conseguir grandes cosas en mi vida y de inmediato, destruirlo. Uno cree que es gracioso y soy un pelotudo. Debo tener patrones que creo tener mejorados pero no es así. Lo vivo con vergüenza".
"Imaginate que te encuentren hablando como El Zorro, Don Diego de la Vega, para caerle en gracia a una pendeja. Además hay que superar la foto de la verga, lo mío es un nivel de pelotudismo. Ese patetismo yo lo sentí y es lo que estoy transmitiendo, no voy a tirar la pelota afuera", continuó con respecto a los mensajes que se dieron a conocer.
Finalmente, habló de los rumores de la tensa conversación que mantuvo con la actriz y que habría significado un ultimátum: "Griselda juega y piensa en otra liga. Lo hablamos, fue una charla nuestra pero no tuve miedo porque la conozco mucho y la relación está basada en otras cosas. Pero es muy difícil de explicar eso, no hay pareja abierta, esto destruye la confianza, no resbala, esto jode".