Lunes 26 de julio de 2021
DESTACADA | 30-04-2021 17:25

César González, el cineasta villero que conmovió a Marcelo Tinelli

Se crió en “la Gardel”, fue “pibe chorro” y estuvo privado de su libertad. Hoy es un talentoso director de cine y poeta. En diálogo con Exitoína, cuenta cómo fue el encuentro con el conductor de Showmatch, quien le propuso sumarse a YooyTV, su nueva plataforma.

Sofía Granato
Sofía Granato

Periodista. Abogada UBA.

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César González tiene 32 años. Resulta increíble que en tan sólo tres décadas (y un poquito más) una persona haya atravesado por tantas situaciones. ¿Cuántas historias cuentan su vida? Muchas. Él es director de cine, poeta, productor, artista plástico y en ocasiones actor. En su discurso no sólo se evidencia una gran formación -literaria, sociológica y antropológica- sino también una sensibilidad muy particular a la hora de percibir el mundo, y hace unas pocas semanas se reunió con Marcelo Tinelli.

El cineasta transcurrió su infancia, adolescencia y primera juventud entre la villa Carlos Gardel (en el partido bonaerense de Morón), los institutos para menores de edad y la cárcel de Marcos Paz, y el conductor de Showmatch descubrió su talento y le propuso compartir sus películas y cortos en YooyTV, una nueva plataforma on demand de acceso gratuito que aborda contenidos de los más diversos. Desde series de profesionales independientes, hasta videos infantiles de Piñón Fijo y Lourdes Sánchez. En una entrevista a fondo, el cineasta explica a Exitoína de qué se trata esta nueva oportunidad y cómo es hacer “cine villero”.

- ¿Qué te impulsó a buscar a Marcelo Tinelli?

- La realidad es que yo filmo de una forma muy independiente, con mucha fuerza de voluntad y con una gran escasez de recursos. En este tipo de cine, la única manera de producir es a través de la multiplicación de los esfuerzos. En ese contexto, procuré despertar un interés en esos lugares que me podrían ayudar a crecer y a salir de los ámbitos en donde hice todas mis películas. Ojo, no reniego de ese sitio, pero sí estoy un poco cansado. Llevo seis largometrajes trabajando bajo esas mismas premisas.

- ¿Cómo llegaste a él?

- Le escribí una carta (vía mail) a LaFlia, la productora de Marcelo. Después de un tiempo me respondieron y ahí empezó la comunicación. Fue muy lindo, porque recibí apoyo desde el primer momento, tanto para mis trabajos terminados como para los que estoy haciendo ahora.

- ¿Allí apareció YooyTV?

- Exacto. Surgió la posibilidad de aprovechar la herramienta, que es muy reciente. Me ofrecieron exhibir todas mis películas y mis cortometrajes a través de esta plataforma. De a poco vamos sumando contenido. Ahí pueden ver el film  ¿Qué puede un cuerpo? y Guachines, un corto. Ambos ya tuvieron repercusiones, lo cual me llenó de alegría.

- ¿Lo esperabas?

- No es muy difícil imaginarse la potencia que tiene la figura de Marcelo Tinelli en eso que podemos agrupar bajo “lo popular”. Por eso para mí es un espacio muy importante, porque sé que llega a los lugares más recónditos, lejanos e inesperados de la sociedad. Es una reunión caleidoscópica del pueblo. Mi trabajo llegó a personas a través de un celular y eso es maravilloso, porque no todos pueden acceder a la pantalla grande.

- Y darle visibilidad a esta forma de filmar.

- Sí, por eso estoy tan agradecido. Y por ello valoro esta oportunidad para mostrar el cine, sobre todo en nuestra cultura, que bajo su forma filmográfica o televisiva suele abordar los espacios de la villa o de la cárcel con muy poca profundidad y con un exceso de estereotipos y de prejuicios. Hay una contribución incesante a la estigmatización. En mis películas villeras, los protagonistas son personas que viven en los barrios humildes. Lo que intento mostrar es una alternativa a una hegemonía muy letal que hay con respecto a este tema.

César González 2904

- ¿Cómo te convertís en cineasta?

- Nació como un gran deseo, producto de sentir un encuentro con ese arte. Llegó en un momento de mi vida en donde tuve una sincronía con el cine y con mi percepción de las cosas. En paralelo intervinieron otros motivos. Realmente quería presentar otro tipo de producto sobre el universo de mis orígenes. Quizá fue el agotamiento de ver siempre lo mismo a la hora de retratar el mundo de donde salí. Quise denunciar que están mintiendo un montón y que esta mentira pasa de una forma muy impune por la sociedad. Es algo que no ven ni siquiera los grandes críticos, que están para analizar y desenmascarar una película o una serie.

- Un ejemplo de mentira.

- Son muchas… y es algo que no va a parar. El cine y la televisión son los canales que encuentra el prejuicio para reproducirse. Esa estigmatización es necesaria para un orden social.

- ¿Un caso podría ser el abordaje de las situaciones de violencia en “las villas”?

- El problema no es sólo la violencia, que sí, claramente existe. Como habitante de un barrio popular, la (villa) Carlos Gardel,  sería un mentiroso si te digo que no hay violencia, porque la hay y se ve reflejada en el accionar de las fuerzas de seguridad hacia los pibes o entre los pibes mismos, por ejemplo. El tema es cómo se muestra esa violencia y cómo se busca orientar a la gente a pensarla. Se ubica a la agresión solamente en un lugar y se la absorbe de toda la sociedad, como si sólo sucediera allí.

- ¿En qué te inspirás a la hora de filmar?

- Me inspira el poder que tiene el cine.

- ¿Por qué decís que tiene poder?

- Porque casi todos tenemos escenas de películas instaladas para la eternidad en la memoria. El cine tiene la capacidad de hacernos emocionar, pensar y descubrir. Entiendo a este arte como un vehículo para que las personas hagan “un click”. Al menos a mí, me ayudó a entender muchas cosas de la vida.

- ¿De dónde sacas las ideas?

- Una manera muy linda de despertar la imaginación es motivándose en el trabajo de otros. Me gusta mucho mirar películas, lo clásico y lo actual. Trato de investigar, consultar y de pedirle a la gente que está alerta. Después depende de la temática que toco en cada producción. Obvio que las que transcurren en una villa, sólo tengo que ir a dar una vuelta, charlar un rato con la gente y abrir los sentidos. Estos lugares son un caudal infinito para encontrar ideas. Pasan demasiadas cosas en simultáneo.

César González 2904

César González, director de grandes actores y actrices argentinos

- Trabajaste con reconocidas figuras, como Sofía Gala

- Sofía Gala es una amiga o una hermana a esta altura. La quiero mucho. Ella actúa en La nobleza del vidrio, un corto que sale este 30 de abril, en el marco de la décima edición del Festival internacional de cine de Cosquín. Ella además estuvo en Exomologesis, una película que hice en 2017, en donde también trabajó Juan Minujín, otro amigo. Asimismo, Érica Rivas es otra gran actriz que participó en uno de mis largometrajes.

- Nombraste a personalidades muy importantes, ¿cómo las describirías?

 - Son seres brillantes en lo que hacen. Pero antes que eso son amigos. Hay una admiración mutua y proporcional de ambos lados. Para mi camino y para mi edad quizá sí resulte llamativo, pero son las consecuencias del trabajo, del esfuerzo y de cómo uno se maneja en la vida.

- Tu talento también tiene mucho que ver.

- Sí, por eso decía que es recíproco. La vida nos fue juntando por compartir muchos puntos de vista. Es lindo cuando hay un conjunto de elementos. Es gente que, quiero resaltar, actuaron en mis películas Ad honorem, es decir, sin cobrar. Trabajaron sabiendo que eran producciones hechas a pulmón y sin pedirme nada a cambio. Eso para mí implica un orgullo aún mucho mayor.

Erica Rivas 2904

- ¿Tenés algún sueño?

- Es importante saber que el deseo tiene una fuerza devastadora. Yo con poder trabajar y tener el sustento a través de mi trabajo, ya soy feliz. No hay que perder de vista que habitamos en un mundo que nos dice cómo desear, entonces no hay que confundir ese mandato de deseo con el deseo en sí mismo.

- ¿Y qué es el deseo?

- Algo que al ser humano le cuesta mucho concebir, identificar y definir. Pareciera que el mundo de hoy es un lugar en donde hay una libertad para ejercer esos deseos, cuando es todo lo contrario. Nos dan una grilla con los deseos indicados y con los falsos mandatos para ser felices, como si fuera un menú. La felicidad es uno de los objetivos metafísicos de la vida, pero en la actualidad aquello se convirtió en un discurso manipulado por los poderes que te dicen ´sé feliz´ y a la vez son los mismos que mantienen a grandes porciones de la humanidad bajo la miseria total.

- ¿Algo que te gustaría agregar?

- Creo que así está bien, recorrimos varios lugares. Muchas gracias.

S.G.

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Sofía Granato

Sofía Granato

Periodista. Abogada UBA.

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