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Dio sus primeros pasos en televisión a los 8 años, participó de diversos proyectos y ahora regresa al teatro con una comedia que propone una mirada filosa sobre los vínculos familiares. Su vida se divide entre la maternidad, las tareas del hogar y los compromisos laborales, pero su vocación por la actuación está intacta.
Sabrina Carballo subirá al escenario junto a Selene Raimundo para protagonizar Mal Repartidas en el Paseo La Plaza y en diálogo con Exitoína contó cómo se prepara para este nuevo desafío.
El regreso de Sabrina Carballo al teatro
Pese a que tuvo dos propuestas más para hacer teatro, se decidió por la obra escrita y dirigida por Hernán Krasutzky: "Una se dio de baja y otra se pasó para más adelante, entonces dije que sí. Tenía ganas de trabajar y necesitaba trabajar".
Respecto a cómo le llegó la oferta, comentó: "Me llamó Hernán y me dijo que iba a ser con Selene Raimundo, que es la hija de un productor con el que ya habíamos trabajado, y que era su primera experiencia comercial. Obviamente le pregunté cómo era ella, si era copada, y me dijo que sí, que era lo más".

Sobre Mora, su personaje en el espectáculo, describió: "Mora parece mala onda, pero está agotada de la vida y el trabajo. Es la madre de todos, la abrazadora de los problemas. Tiene muchas cosas parecidas a mi vida este personaje".
La trama expone una temática que se asemeja a la vida real, por lo que el público se va a sentir identificado: "Las relaciones de hermanos no siempre son las mejores, y ellas se aman, pero obviamente ahí salen todos los trapitos al sol cuando se juntan en una escribanía para hacer la sucesión de su papá".
A su vez, Sabrina Carballo aseguró que se siente privilegiada de ser tenida en cuenta para nuevos proyectos en medio de la crisis económica que atraviesa el país: "La cultura siempre es la más postergada en todo. Hasta en la elección, en dónde gastar dinero, lamentablemente, no siempre la idea principal es en la cultura. Me siento una privilegiada por trabajar de lo que me gusta y poder vivir de eso".
Pese a que es una frase trillada decir que el teatro es un refugio para los actores, ella describe que tiene una magia única e inexplicable: "El escenario te transporta, no solo al espectador, sino a vos como actor. Te puede pasar de todo en la vida, pero subís al escenario y suceden cosas tan mágicas que no sabés".

Sabrina Carballo está lista para el estreno de Mal Repartidas el 23 de abril en la sala Concert del Paseo La Plaza, donde se presentará todos los jueves a las 20:30 hs.
A su vez, planea desembarcar en streaming, pero aún no tiene nada definido: "Necesito tener un poco de paz mental y tiempo. Fui muchas veces invitada a programas de streaming y me gustó, la pasé re bien".
La falta de ficción en la televisión
Pese a que por una cuestión de falta de tiempo, Sabrina no consume televisión, sueña con que regresen las telenovelas: "Yo soy de las que espera que vuelvan las ficciones a los canales. Deseo con el alma que vuelva la ficción y que exploten, que no haya estudios porque están todos ocupados con nuevas ficciones, no tanta lata".
"Si eso que ves en Netflix estaría en los canales de aire, quizás la gente no pagaría Netflix y miraría los canales de aire. Lo que pasa es que hoy no tienen nada para ofrecerle de eso", reflexionó.
"Ojalá que todos tengamos trabajo. Creo que también hay gente que le gustan los realities, hay gente que le gusta hacerlos, hay gente que le gusta mirarlos. Ojalá hubiese espacio para todo, pero principalmente que haya un espacio para la ficción", agregó.
Por otro lado, la actriz recordó cómo fueron sus comienzos en la pantalla chica, cuando apenas tenía ocho años y formó parte del unitario Alta comedia: "Lo veo todo muy distinto a lo que es ahora. Empezó todo como un juego y después encontré un oficio. Y encontrarlo de tan chico no es tan común".

"Obviamente después me di cuenta que llevaba sus responsabilidades. Está bien que en ese momento también se grababan más horas, grabábamos más días. Aún cuando éramos chicos. Pero la verdad, lindos recuerdos. Fue todo muy rápido. Hoy podría decir que iría un poco más despacio. Porque en ese momento era una vorágine que quizás no disfruté tanto como me hubiese gustado disfrutarlo", manifestó.
Luego, a los 12 años, Sabrina Carballo protagonizó la exitosa tira juvenil Amigovios: "Nosotros grabábamos de lunes a sábados de 12 a 12. Entonces iba al colegio a la mañana, salía y me iba derecho para el canal. No podía hacer ninguna de esas materias que se hacían por la tarde, ni juntarme a hacer un grupo con mis compañeros. Viví cosas, experiencias alucinantes. Obviamente perdí otras, pero bueno, era mi elección".
La exposición en redes sociales
Si bien inició en los medios muy pequeña y su carrera fue en ascenso, la artista confesó que le resulta difícil reinventarse para no perder vigencia: "A mí me cuesta un poco porque siempre fui reacia a mostrar la vida privada. Hoy todo es mostrar, todo es para afuera, todo es que la gente se entere".
"Lo que hoy te da más trabajo es la exposición, y eso es algo que yo siempre traté de cuidar. Entonces estoy como en una lucha constante entre qué mostrar y qué no", se sinceró.
Aunque intenta aggiornarse, analiza a diario lo que quiere compartir en redes sociales: "Me cuesta a veces encontrar esa puerta de lo moderno. Me cuesta un montón".
Más allá de que no le gusta hacer pública su intimidad frente a miles de personas, no está tan pendiente del celular: "Tengo una nena muy chiquita y estoy mucho con ella, como todos los papás. No tengo horarios fijos y a veces me cuesta un poco organizarme con la peque. Al margen de que en el fondo tampoco me gusta todo lo que tenga que ver con la exposición... Es como que pongo excusas para no tener que hacerlo".

Combinar la maternidad con el trabajo y la vida no es tarea fácil; sin embargo, Sabrina hace hasta lo imposible por darle lo mejor a su hija Caetana, de dos años: "No tengo niñera 24/7, me viene a dar una mano cuando necesito. Primero porque no me gusta dejar a la nena, y segundo por una cuestión económica".
"No la puedo dejar con cualquier persona, pero bueno, por suerte lo fuimos adaptando respecto a la obra y pudimos coordinar para que todos salgamos beneficiados con el tema de los horarios. No es fácil. Si no tenés a alguien que te dé una mano es muy difícil", manifestó.
Sabrina Carballo y su adicción al cigarrillo
Días atrás, Sabrina sorprendió al contar mediante sus historias de Instagram que dejó el cigarrillo y celebró el haber tomado esa decisión.
Durante la charla con este portal ahondó en detalles y reveló que comenzó a fumar desde muy joven "para cancherear" y que luego, durante las giras del teatro, el cigarrillo se convirtió en "un compañero": "Me cuesta, pero ya es una decisión. Primero, porque tengo una hija y por una cuestión de salud. Segundo, porque yo soy re asquerosa y no me gustan los olores".
"Era como una lucha constante. Porque tenés olor, entonces me lavaba la boca, me ponía perfume, me cambiaba la ropa. Cuando estaba con la nena obviamente no fumaba, pero cuando se dormía, iba y después me bañaba. Era un estrés cada vez que fumaba", reconoció.
Aunque hace mucho quería dejar el cigarrillo, se encontró con obstáculos en el camino, propios de la adicción: "Me hice cien mil promesas. Operaron a mi vieja del corazón y dije 'bueno, si mi vieja sale bien, yo te juro que dejo de fumar'. Fumé dos atados y dije 'perdón, Dios, estoy muy nerviosa. Bancame para la próxima'. A mi mamá ahora también la operaron por algo en el brazo, hice la promesa y me ayudó que estuve mal del estómago durante una semana. Igual el vicio es tan asqueroso que hasta sintiéndote mal tenés ganas de fumar".
"Aproveché que estuve mal y dije 'no lo voy a hacer más', y no lo hice. Tengo un atado en mi casa, saber que está ahí me pone nerviosa, pero no lo voy a usar", añadió.
A su vez, la actriz contó que ya notó cambios positivos en su día a día tras dejar de fumar: "Respiro, subo la escalera. Tengo una casa de dos pisos y cuando subía la escalera necesitaba un pulmotor. Ahora, por suerte, estoy mejor".
Por último, intentó concientizar sobre los daños que causa la nicotina y le dio un mensaje de aliento a quienes están pasando por la misma situación: "Es muy difícil, es una adicción, pero se puede. Es un estilo de vida, es por la salud. Valoremos la vida, es una mierda el cigarrillo. No lo toquen nunca, ni siquiera los jóvenes. Yo empecé para cancherear, pensando que lo podía manejar, pero no se puede. Una adicción no se puede manejar".