miércoles 20 de noviembre de 2019
Perfil.com
OPINIóN | 25-09-2019 22:20

Wanda: El juego de las 10 diferencias, y me quedo corta

Oh lá lá, París,París... Wandita está divina, pero ya no la va a reconocer ni Mauro Icardi. ¿Hasta dónde irá a llegar con tantas refacciones?

Marcela Tarrio
Marcela Tarrio

Editora Jefa Periodística Multimedia de Perfil.com. Miembro de APTRA.

Llamado a la solidaridad. Se necesita con suma urgencia para una periodista confundida el viejo rostro de Wanda Nara. Sí, queridos oyentes, yo no puedo más, cada vez que entro a Exitoina.com y veo sus fotos, desnuda, en hilo dental o en tanga, pelando lomo y lo bien que hace, que tiene 5 hijos y esta espléndida (aunque para mi gusto abusando del photoshop), me pregunto lo mismo: ¿Y ahora qué se hizo? Ojo, está divina, pero no le está quedando nada de su rostro original.

Yo no estoy dicendo que todo sea a fuerza de cirugías, aunque la nariz se la tocó varias veces de acá a la China Suárez, pero entre un pinchacito acá, una puntadita allá y un maquillaje largo que baja y se pierde, a mí, que me muestre el DNI. Yo creo que un día su marido Mauro Icardi va a entrar a su casa, ahora en París, y va a llamar a la policía porque hay una intrusa. O bueno, ahora que lo pienso, quizás Wanda esté haciendo todo esto para que el hombre no se aburra y encuentre siempre a una mujer diferente en su home sweet home (bueno, ahora maison douce maison).

Yo sé que esta columna sale en Radio Perfil y que estoy haciendo una antinota para radio porque esto lo tienen que escuchar con las fotos delante (los que la leen en Exitoina tienen el trabajo hecho), pero háganme un favor los oyentes y, una vez que yo termine, googleen a Wandita. Vos mujer, ya lo estarás haciendo porque está en nuestra naturaleza chequear todo, y vos, varón, vamos, que no te estoy pidiendo nada que no hayas hecho una o dos veces por semana. Les juro que está para hacer el jueguito de encontrar las 10 diferencias solo con su rostro.

Y repito, esto no es una crítica, porque seguramente todas, con una billetera como la de Wanda haríamos muchos cambios en nuestra apariencia ya que como decía mi sabia abuela, “no hay mujer fea sino pobre”. Lo mío es solo una observación, porque además a mí me cae bien Wanda, lo juro, pero eso no quita que diga lo que me parece este cambio brutal de su rostro. Y ya no digo comparándola con aquella Wanda Nara de los tiempos del calzoncillo de Maradona o las notas desnuda en revista Hombre, allá en la era AM, o sea antes de Maxi (Maxi López, su primer marido y padre de sus tres varones). ¡No se parece ni a la que estuvo en el Bailando en 2011 ni a la de Italia del 2016!

¿Será que estará buscando parecerse a alguien? ¿Tendrá una foto de su objetivo final y la lleva en su cartera cada vez que va a su esteticista, su dentista o su cirujano? No lo sé, pero si yo fuera ella, plantaría las reformas acá, que está divina. Irreconocible, sí, pero divina al fin. Eso sí, que por las dudas actualice seguido la foto del pasaporte porque un día va a tener un serio problema por falsa identidad.

Escuchá el audio

 

Galería de imágenes

En esta Nota

Marcela Tarrio

Marcela Tarrio

Editora Jefa Periodística Multimedia de Perfil.com. Miembro de APTRA.

Más en

Comentarios

Música

Bambi: "Vuelve a casa"

Espacio Publicitario

Espacio Publicitario