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Guillermo Salatino fue víctima de una estafa virtual y narró con angustia cómo fue “el cuento del tío” en el que cayó.
El periodista se vio tentado por una falsa publicidad que ofrecía un importante descuento en combustible para personas jubiladas.
Qué le pasó a Guillermo Salatino
En diálogo con Telefe Noticias, Guillermo Salatino relató: “Sí, hoy caí. Yo que me creía un vivo. Uno que no es un nene de departamento, como digo. Que he andado por la calle, me he peleado, he jugado a la pelota y que uno cree que se las sabe todas, cayó como un chorlito, como decía mi abuela. Es una antigüedad esto, pero es lo que me pasó lamentablemente”.
“Vi un aviso en Instagram en donde decía que la petrolera argentina iba a hacer un 30% de descuento para los jubilados, para aquellos que fueran a cargar nafta o en cualquier artículo de la petrolera. Y había un teléfono. Llamé por teléfono. Caí yo, eh. Yo solito me metí en la trampa. Llamé por teléfono para averiguar y resulta que me empiezan a pedir datos que naturalmente uno da. Cuil, yo que sé, el DNI y bueno...”, narró.
“De pronto me di cuenta que me hacían preguntas que me llamaban la atención, porque el tipo sabía demasiado. Porque me consultó por una cuenta de tal banco, y cómo está. Después me di cuenta, me fui dando cuenta de a poco, que el tipo me estaba sacando información”, explicó respecto a cómo notó que lo estaban estafando.
Salatino contó que tiene cuatro cuentas bancarias, pero solo lograron manipular una: “Una es de jubilado, otra de la facultad que doy clase y dos que tuve toda la vida, que ya no tienen sentido porque estoy jubilado. Pero bueno, por fiaca o vaya a saber por qué, uno no las cancela, pero las tengo. Pero en la de jubilado, que antes de ayer me fijé y tenía $500.000, poca plata, que es lo normal en una cuenta de jubilado, no sé por qué cobré el doble. Yo me di cuenta sin querer que tenía mucha plata, muchísima para lo que estoy acostumbrado, para esa cuenta de jubilado. Tenía $1.800.000”.
“Los tipos a los dos minutos ya habían cerrado la cuenta. Me dijo el gerente del banco que se pasan la plata y desaparecen. Se mete en una nube y esa plata no se ve más. Además me sacaron un crédito de 4 millones y medio de pesos que nunca pedí ni nunca tuve en el banco donde cobro la jubilación. No habrán cobrado nada, supongo, porque yo jamás pedí ni tuve un crédito”, detalló.
“Si me llega a agarrar esto la semana que viene, que me entran las tarjetas y tengo el triple de esa plata, me hacen un desastre económico”, advirtió. “No me importa la plata, aunque la necesito y aunque es mucha. Me importa que me pase esto a esta altura, cuando uno se cree vivo, inteligente, que a vos no te va a pasar, que no te van a entrar. Y me la hicieron. A mí me indigna la impotencia que siento por haber entrado en esa trampa y ser tan gil. Te juro que estoy indignado”, lamentó con angustia el periodista de 79 años.
“Yo doy difusión a esto para que tenga cuidado la gente. Yo soy de buena fe. Dije que el día que no crea en la gente, no tengo nada que hacer en este mundo. Soy un tipo que cree en la gente y caí como un gil. La idea es ayudar a que no le pase a otro”, concluyó Guillermo Salatino.