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El arquitecto y escenógrafo Emilio Basaldúa, figura central de la creación visual en el cine, el teatro y la ópera, que llegó a ser director general y artístico del Teatro Colón, murió a los 83 años.
El Teatro Colón, desde su cuenta oficial en Instagram, hizo el triste anuncio. "Lamentamos profundamente el fallecimiento de Emilio Basaldúa, arquitecto, escenógrafo y vestuarista, uno de los grandes referentes del diseño escénico argentino". "Despedimos a un artista que supo construir mundos enteros con su mirada, y le agradecemos todo lo que le dio a este teatro. Nuestras condolencias a su familia, colegas y a todos quienes compartieron su trabajo", añadieron.
La Asociación Argentina de Actores, por su parte, expresó: "Despedimos a Emilio Basaldúa, arquitecto, escenógrafo, vestuarista y exdirector general y artístico del Teatro Colón, una figura fundamental de las artes escénicas argentinas cuya trayectoria dejó una huella perdurable en la cultura nacional. Acompañamos con afecto a sus familiares, amistades, colegas y seres queridos en este momento de profundo dolor".
Referente de la escenografía y el diseño de vestuario en nuestro país, Basaldúa desarrolló una carrera de excelencia que trascendió las fronteras nacionales.
Arquitecto graduado en la Universidad de Buenos Aires, supo conjugar una extraordinaria sensibilidad artística con un profundo conocimiento del espacio escénico, convirtiéndose en uno de los grandes creadores visuales de la escena argentina.
Entre 2001 y 2002 fue director general y artístico del Teatro Colón, institución con la que mantuvo un vínculo estrecho a lo largo de toda su vida profesional.
Trabajó en memorables producciones teatrales como La vuelta al hogar, Variaciones enigmáticas e Incendios, además de una extensa labor en la ópera con títulos como La Bohème, Norma, Macbeth, El Cónsul, La Cenerentola y L’elisir d’amore.
En el Teatro Argentino de La Plata, escenografía de La fille du régiment, de Donizetti. En el T.A.C.E.C, del Teatro Argentino de La Plata, escenografía para la obra Cifra, con dirección escénica de Diana Theocharidis.
En el Centro de Experimentación del Teatro Colón realiza el diseño de escenografía y vestuario para Il combattimento di Tancredi e Clorinda, de Monteverdi, El milagro secreto, y Mozart variationen, (1991), y para Pierrot lunaire y Noche transfigurada, de Arnold Schönberg (1994). En el Teatro Colón, escenografía y vestuario de La vida breve, de Manuel de Falla (1993) con régie de Emilio Sagi, La ciudad ausente, de R. Piglia y G. Gandini (1995); Macbeth, de Verdi, con régie de Jérôme Savary (1998), El cónsul, de Gian Carlo Menotti, con régie del autor (1999), Variété, de Mauricio Kagel, con puesta en escena de Diana Theocharidis, y Falstaff, de Verdi (2001).
En el cine, su trabajo como director de arte y escenógrafo formó parte de películas como No habrá más penas ni olvido, Los viernes de la eternidad, El Fausto criollo, El muerto, Cuerpos perdidos, Una sombra ya pronto serás, Plata dulce, Triángulo de cuatro, Tango, El mural, entre otras.
Recibió los Premios Cóndor de Plata a la Mejor Escenografía (1994) y Mejor Dirección de Arte en el Festival de La Habana (Cuba, 1996).