Compartí esta nota
Este lunes 20 de julio, parte del plantel de la selección argentina y del cuerpo técnico regresó a Buenos Aires y miles de aficionados los esperan frente al predio de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en Ezeiza, pese a la derrota frente a España en la final del Mundial 2026.
¿Cómo fue el recibimiento de la Selección Argentina?
El avión que los trasladó desde Nueva York arribó al aeropuerto internacional de Ezeiza a las 18:20. El capitán de la Albiceleste, Lionel Messi, no viajó al país junto al resto del plantel de momento.
Apenas bajaron, granaderos los esperaron y entonaron canciones de cancha y una alfombra roja fue colocada desde el avión hasta el micro que los iba a transportar. Aunque después se cambiaron a uno descapotable para saludar a la gente.
Entre los que sí regresaron se encuentran el seleccionador Lionel Scaloni, Nicolás Otamendi, Alexis Mac Allister, Leandro Paredes, Nicolás Tagliafico, Lisandro Martínez y Gonzalo Montiel, entre otros. Los jugadores se dirigieron en micros al predio de AFA, a unos 5 km del aeropuerto.
Como en ocasiones anteriores, miles de seguidores los esperan en el predio de la AFA donde suelen alojarse, para agradecer al plantel con cantos y banderas, a pesar del frío y la lluvia en Buenos Aires.
El domingo por la noche una tremenda multitud se adelantó y se lanzó a las calles a bailar, cantar y celebrar el recorrido de la selección en el Mundial como muestra de apoyo y agradecimiento a la Scaloneta.
En Buenos Aires, la fiesta espontánea tuvo como epicentro el Obelisco, donde se congregaron miles de personas con fuegos artificiales, cánticos de hinchadas y hasta Djs improvisados con música electrónica. También se replicó en esquinas emblemáticas de los barrios.
Miles de personas se congregaron en torno al Obelisco de Buenos Aires para alentar a la Albiceleste pese a la derrota contra España: hubo aplausos, petardos y un mismo mensaje: "¡Gracias igual!".
En el Obelisco, epicentro de toda clase de celebraciones en Buenos Aires, la multitud reunida quedó inicialmente cabizbaja, pero pronto volvió a cantar en agradecimiento por lo logrado por "los muchachos".
Conforme pasaban las horas, más personas se sumaron a la plaza y el ambiente comenzó a parecerse a un festejo: hubo cánticos de tribuna, tamboriles, bocinazos, petardos y fuegos artificiales pese a la derrota.