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Miles de personas se congregaron en torno al Obelisco de Buenos Aires para alentar a la Albiceleste pese a la derrota contra España: hubo aplausos, petardos y un mismo mensaje: "¡Gracias igual!".
En el Obelisco, epicentro de toda clase de celebraciones en Buenos Aires, la multitud reunida quedó inicialmente cabizbaja, pero pronto volvió a cantar en agradecimiento por lo logrado por "los muchachos".
Conforme pasaban las horas, más personas se sumaron a la plaza y el ambiente comenzó a parecerse a un festejo: hubo cánticos de tribuna, tamboriles, bocinazos, petardos y fuegos artificiales pese a la derrota.
La Asociación Argentina de Fútbol (AFA) informó que algunos futbolistas "partirán directamente desde Estados Unidos hacia distintos destinos para reincorporarse a sus clubes o iniciar su período de descanso", mientras otros jugadores, así como el cuerpo técnico, volverán a Argentina el lunes a las 17H00 locales (20H00 GMT).
Para la mayoría, Argentina ganó el Mundial tras derrotar a Inglaterra en semifinales. Aquel triunfo tuvo una carga especial por el diferendo con Gran Bretaña sobre las islas Malvinas y por el recuerdo de los históricos goles de Diego Maradona en 1986.
A los pocos minutos comenzó a circular una imagen con las tres estrellas de Argentina y los años de sus títulos mundiales (1978, 1986 y 2022), seguidos por la silueta de las Malvinas y una nueva fecha: 15 de Julio de 2026, el día de la victoria ante Inglaterra.
En una plaza del barrio de Palermo, donde miles de personas siguieron el partido en una pantalla gigante, el silbatazo final fue recibido con aplausos generalizados y gritos de "Argentina, Argentina". "Estoy triste, pero igual quiero darle las gracias a la selección y, sobre todo, a Lionel Messi, porque nos dio su vida", dijo Nahuel Tudela, un estudiante de 22 años.
En Rosario, la ciudad natal de Messi 300 kilómetros al noroeste de Buenos Aires, cientos de personas se reunieron ante el monumento a la Bandera para agradecerle a la selección haber llegado hasta la final. Allí también la torre, iluminada de celeste y blanco, quedó rodeada de hinchas con camisetas, banderas y fotografías del capitán, entre fuegos artificiales y canciones.
Video: Diego Weisz
En Barracas, Belgrano y otros puntos de la ciudad se vivió la misma pasión. Tras la derrota hubo llanto y rabia, pero cuando la cámara enfocó a Messi todos aplaudieron y varios gritaron "¡gracias, Leo!".