Compartí esta nota
Mariana Lestelle armó un fuerte descargo en sus redes a raíz de un video que publicó Sofía Gonet donde contó que se había inyectado un medicamento no aprobado para adelgazar de peso.
La Reini hizo esta publicación a modo de advertencia después de que este fármaco experimental llamado retatrutide para bajar de peso, le generara efectos adversos como sentirse mal al punto que creyó que "me iba a morir" y tuvo que ir de urgencia a una guardia médica.
Después de la viralización que tomó este posteo, la médica que fue Directora Asociada del Hospital Provincial de Oncología Luciano Fortabat, en Olavarria, decidió subir un video hablando a cámara para concientizar: "Vamos a propósito de un caso, en el cual una influencer muy conocida habló que se había inyectado algo para adelgazar, que el nombre de la droga según lo dice ella es retatrutide".
"Les cuento, es un medicamento que parece provisorio para el tratamiento de la diabetes, para el tratamiento de la obesidad, de la ansiedad, etc. fabricado por laboratorios Lilly, que aún está en etapa 3. Los últimos estudios hablan de 3200 pacientes que están en ensayos clínicos que están probando la droga en distintas dosis. Ha resultado efectivo para la reducción de peso en pacientes con un índice de masa corporal mayor de 27 hasta 30, que no sean diabéticos, que es otra de las condiciones para entrar en el estudio. Hay un problema, todavía no está aprobado en ninguna parte del mundo, ergo no se vende legalmente en ningún lado", contextualizó al respecto.
Además, narró malas experiencias que ha tenido con otros profesionales de la salud: "Hay gente que lo consigue por internet y me estuve enfrentando con médicos, colegas y lobistas de laboratorios que me tratan de patética pero no, yo soy una estudiosa y les digo la posta: este medicamento aún no está en el mercado. Y hay un gran problema que están teniendo con la FDA, el control de fármacos de los Estados Unidos, que por la composición del medicamento no saben si llamarlo péptido, como a otras medicaciones como el Ozempic, o medicamento biológico. Si lo declaran como biológico, el costo sería inaccesible para la mayoría de la población. Sorprendentemente, cuando yo posteó algo así en Instagram, me aparecen hasta colegas que deben ser lobistas del laboratorio o que dan esa medicación sabiendo que viene del mercado negro, o sea que no se sabe que mierda tiene".
"Así que, a estar atentos con esto, no se inyecten cualquier cosa. Para recetar los medicamentos para la reducción de peso que sí están aprobados, uno tiene que interrogar al paciente, ver si lo requiere, hacer análisis previos, una ecografía de páncreas y uno, después de eso, lo receta y lo controla al paciente. Entonces, la gente que está consiguiendo la droga por el mercado negro, está comprando un medicamento cuya venta es ilegal y hay gente que comenta que se la pone, ¿quién se las da? Así que presten atención", concluyó brindando información sobre este medicamento.
¿Qué dijo Sofía Gonet sobre su experiencia con un medicamento para bajar de peso?
Sofia "La Reini" Gonet relató que hace unos meses se inyectó un fármaco experimental llamado retatrutide para bajar de peso, pero a las pocas horas comenzó a sentirse mal y tuvo que ir de urgencia a una guardia médica.
"En mi caso se llamaba Ozempic lo que me inyecté, ahora les voy a contar", anticipó la influencer en un video que subió a sus redes sociales. La Reini comenzó relatando de dónde sacó la idea de aplicarse un medicamento no aprobado por las autoridades sanitarias.
"Ozempic es un medicamento que se usa para tratar la diabetes pero que en estos últimos años se popularizó muchísimo porque de repente aparecieron miles de famosas de Hollywood súper flacas y rejuvenecidas que empezaron a vender el Ozempic como un medicamento mágico para bajar de peso y ser más joven", contó.
Gonet explicó luego los supuestos beneficios de la sustancia: como algo capaz no solamente de reducir el apetito, sino también de favorecer la quema de grasas incluso cuando el cuerpo esta en reposo.
Y reconoció que tomó la decisión de aplicársela sin tener conocimientos suficientes sobre lo que estaba introduciendo en su organismo: "En un impulso absoluto dije bárbaro dale, me parece una re buena idea meterme esto en el cuerpo que no tengo ni idea qué es". Y resumió la idea con una frase contundente: "Fue como un ataque de ignorancia bruta".
La influencer avanzó con el relato y contó que al principio no tuvo ningún inconveniente, pero la situación cambió por completo a las pocas horas de haberse inyectado la primera dosis de la droga: "Las tres primeras horas todo bien y a las 6 de la tarde empezó el martirio absoluto".
Gonet contó que estaba comiendo una pechuga de pollo cuando comenzó a experimentar los primeros síntomas. "Al bocado dos empecé a sentir como todo dentro de mi cuerpo empezaba a fallar", aseguró.
A partir de ese momento, describió una serie de sensaciones que la llevaron a pensar que estaba en grave peligro: "Sueño de golpe, pero tipo un sueño que yo dije 'me desmayo', mareos, náuseas fatales". Y la situación continuó con temblores, fiebre y momentos de confusión.
La influencer aseguró que llegó a pensar que podía morir y que, en medio del miedo, comenzó a despedirse de las personas cercanas. "Yo creía que iba a morir, se lo juro. Yo dije 'me la mandé, me inyecté anda a saber qué cosa y en breves la quedo'. Empecé a despedirme de todas las personas", continuó con dramatismo.
De acuerdo con su relato, el médico intentó tranquilizarla y le explicó que los efectos pasarían cuando el organismo eliminara aquello que se había aplicado. "Simplemente no te preocupes, se te va a pasar cuando se te salga todo esto que te pusiste en el cuerpo y obviamente no te lo inyectes más", contó Gonet que le dijo el profesional de la salud.
Pero las consecuencias no terminaron ese día. Gonet aseguró que durante una semana tuvo náuseas y un rechazo absoluto hacia la comida y, según explicó, durante un mes la sensación de hambre prácticamente desapareció. "Yo comía dos bocados y ya me llenaba por todo el día. Pensaba en una hamburguesa y tenía ganas de ir literalmente al baño corriendo a vomitar", detalló.
A partir de entonces tomó una decisión personal: "Nunca más en mi vida se me iba a cruzar por la cabeza primero ni obsesionarme con bajar de peso ni tomar alguna de estas medidas insalubres para conseguirlo".