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La trágica muerte de Ernestina Pais conmocionó a la opinión pública, pero muy especialmente a quienes la conocieron y compartieron momentos con ella. En un sentido posteo publicado en la cuenta de Instagram del Restaurante Milión, del que era una de las propietarias, la recordaron con gran cariño.
¿Qué dijeron los integrantes del restaurante del que era dueña Ernestina Pais?
Ernestina País, además de haber sido conductora de televisión y actriz, también fue una exitosa emprendedora. Sobre la calle Paraná al 1000, en el barrio de Recoleta, abrió hace unos años junto a otros tres socios Milión, un espacio gastronómico único caracterizado por combinar eficazmente gastronomía con arte y eventos.
Conocida la triste y sorpresiva noticia de su fallecimiento, el staff completo del restaurante cerró el comercio un par de días por duelo, pero además le dedicaron un conmovedor mensaje.
En la cuenta de Instagram de Milión subieron una foto de Ernestina posando sonriente en uno de los sillones del local acompañada por el siguiente texto: "Un inmenso gracias por tu felicidad, tu empuje, tus llantos, tus ideas y tus arranques. A tus consejos y tu bondad, tus rulos descontrolados, tus palabras y tu imaginación. Tu voz única, tu valentía y tu inmensidad sin medida. A tus carcajadas, tus colores, tu pasar con grandeza, tu cuidado de madre de todas las cosas, tu magia y a tu amor infinito".
Y agregaron preguntándose por el futuro sin la presencia de Ernestina: "No sé qué haremos con todo esto que nos dejaste, Ernes. En principio, rodearnos de esta gratitud que sentimos hoy por vos y seguir... como podamos... reintentando maravillas".
¿Cómo es Milión, el restaurante de Ernestina Pais?
En Puro Show (El Trece) y desde la puerta del local gastronómico, el periodista Wally Leiva expresó que "este lugar era su lugar, su cable a tierra".
Conocedor del lugar, el cronista contó que el restaurante se encuentra en una casona de estilo francés de Recoleta donde Ernestina, junto a tres amigos más, abrió un centro de arte, un restaurante o bar, donde se pudieran encontrar amigos, familiares, gente común.
El imponente edificio mantiene gran parte de su construcción original lo que lo convierte en una joya de la arquitectura porteña: conserva sus techos de gran altura, molduras, vitrales, pisos de madera originales y una impresionante escalera de mármol de la époça.
Además, cuenta con varias salas, cada una con una decoración particular, lo que posibilita ofrecer distintas atmósferas a gusto del cliente. Si bien al principio fueron cuatro socios, dos de ellos fallecieron durante la pandemia, quedando al frente del negocio Ernestina y Diego, el otro dueño.