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Este domingo, GPS, el programa conducido por Rolando Graña en América TV, presenta una cobertura especial de las elecciones presidenciales en Brasil.
Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, cara a cara. Dos modelos de país frente a frente en una elección que puede cambiar el rumbo de Brasil y marcar el futuro de su relación con la Argentina.
Desde las 20 hs, con una cobertura especial en vivo desde los dos búnkeres de campaña, GPS seguirá minuto a minuto los resultados, las primeras repercusiones y todo el análisis de un ballotage decisivo. Información, protagonistas y todas las claves de una jornada electoral que concentra la atención de la región.
Una marea roja cubrió el sábado la playa de Copacabana junto al presidente Lula, mientras centenares de motociclistas rugieron en un acto en apoyo a Flávio Bolsonaro, en las últimas horas antes de un incierto balotaje en Brasil.
Con las encuestas apuntando un empate el domingo, los brasileños se movilizan cada uno por su candidato. Los derechistas buscan consagrar la victoria que el senador obtuvo en la primera vuelta, mientras la izquierda sueña con una remontada.
Frente a la famosa playa de Rio, la multitud caminaba junto a Luiz Inácio Lula da Silva, que avanzaba en una camioneta pick-up saltando al ritmo de la música. Tras Copacabana, Lula tiene previsto seguir el baño de masas en la Avenida Paulista de Sao Paulo.
En Belo Horizonte, familias y motorizados llenaban la emblemática Praça da Liberdade junto a Flávio Bolsonaro, de 45 años.
Bolsonaro tiene previsto visitar más tarde la casa del acomodado barrio de Barra da Tijuca, en Rio, donde su padre se recuperó tras ser apuñalado en la campaña de 2018, que lo llevó a la presidencia.
Ambos candidatos se vieron las caras en un último debate el viernes en TV Globo, donde hablaron más de propuestas tras un primer cara a cara marcado por los insultos.
Uno de los momentos más tensos llegó cuando el senador lo acusó de dar beneficios sociales "con una mano y sacarlos con los nueve dedos". Se refería al dedo que Lula perdió en un accidente laboral cuando era obrero metalúrgico.
"No voy a permitir que un miliciano me llame nueve dedos", respondió el presidente, en referencia a acusaciones de vínculos de su rival con grupos parapoliciales. Bolsonaro se disculpó por lo dicho.