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Marta Fort compartió con sus seguidores la llegada de su perrita Royce, a quien le puso ese nombre en homenaje al Rolls-Royce, que fue el auto favorito de su padre Ricardo Fort.
Mediante sus historias en su cuenta de Instagram, la hija de El Comandante mostró a la cachorra mientras la sostenía con sus manos pegada a su rostro, donde se apreciaba lo pequeña que es: “Bueno, pasaron cosas. Hay una nueva integrante en la familia”.
Además, dio a conocer el motivo por el que lleva ese nombre: “Es Royce, es un amor, es ella... ahora le vamos a comprar cuchita. Se llama Royce, por Rolls Royce”.
Además, la acompañó a Blender a realizar su programa, generando las bromas de José María Listorti: “Ponele Fiat Cronos. Ponele Renault 12”.
Finalmente, subió una nueva foto donde se la veía a Royce acostarse plácidamente en las piernas de su mamá: “Se puso cómoda nomás”.
Marta Fort sobre la pérdida de Gustavo Martínez
En su paso por "PH, Podemos Hablar", Marta Fort sorprendió al abrir su corazón y sincerarse como nunca antes sobre el fallecimiento de Gustavo Martínez, su padrino y tutor legal.
“La historia más pesada que me pasó, además de haber perdido a mi papá, fue lo que pasó después. Eso me marcó”, comenzó la joven en el ciclo de Telefe y sumó: “No esperaba que lo que pasó después fuera peor. Después de la muerte de mi papá me quedé con mi padrino, Gustavo. Él fue desarrollando una enfermedad, tenía Alzheimer, y a menos nueve días de mis 18 años, yo estaba por hacer un viaje para festejar mi cumple y cuatro días antes él se suicida en mi casa”.
“No puedo creer que estoy hablando de esto”, expresó sorprendida Marta Fort, y agregó: “Yo a él lo sentía como mi papá. Era la única persona en el mundo que podía decir que yo no era una persona fría. La pasé muy mal. Eso sí fue un antes, un después, porque realmente fue peor que haber perdido a mi papá”.
Sobre el momento en el qué se enteró sobre la muerte de Gustavo Martínez, la hija de Ricardo Fort cerró: “Entonces, no entendía nada. Mismo cuando me lo dijeron a mí yo pensaba que era una mentira. Me lo contó mi hermano y yo empecé tipo: ‘Ay, no se jode con eso, que quién se murió, pero no se jode, no sé qué’. Y bueno, hasta que no me dijo que, que vinieron los policías yo no lo creí porque no, no lo, no lo veía capaz. Pero ahora estoy más tranquila con el tema”.