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Axel arremetió contra las nuevas generaciones de artistas y cuestionó la falta de humildad que tienen frente a ciertas situaciones.
El cantante pasó por el programa de streaming Una cosa de locos (LOVE / ST) y fue tajante al hablar sobre los jóvenes y el éxito.
"Te voy a dejar este facto, como dicen ahora: un montón de chicos nuevos, que no pasan los 26 años, les mando un WhatsApp y me responden al mes, con suerte...", se quejó.
"Ahí digo, 'loco, aprendé de los grandes'. Ahora salen de las redes y creen que son famosos por dos canciones que sonaron un poquitito y le pedís un saludo, por ahí mi hija es fanática, si me mandan un video, y ni te hablan", continuó.
"La generación de hoy también, no todos, no quiero generalizar, pero muchísimos tienen tanta presión y componen para la inmediatez", planteó.
"Entonces les dicen, 'necesito el número de este viernes, de este sábado, de este miércoles'. Y a mí me dicen a veces, 'Axel, ¿cómo hacés vos para seguir girando si no metés un hit hace diez años?’'. Yo compuse canciones para la eternidad", sentenció.
"Compongan para siempre, no para lo inmediato, porque si no mañana no existís más", le aconsejó Axel a los nuevos artistas.
La fuerte denuncia en la Justicia contra Axel
Axel volvió a estar en el centro de la polémica tras conocerse una preocupante denuncia formal que hizo una vestuarista que trabajó con él. Griselda María lo acusó de "traspasar los límites", pero además le reclama una deuda millonaria.
Hizo un fuerte descargo en sus redes sociales, pero decidió dar un paso más y hablar en los medios sobre el tema. Griselda María, asesora en imagen corporativa y personal, se sentó frente al notero de LAM (América) y contó toda su verdad.
La entrevistada contó que siempre mantuvo una relación directa con el cantante y que, si bien al principio fue cordial, en los últimos tiempos vivió una verdadera pesadilla, cuando ella comenzó a reclamarle que le pagara por su trabajo. La deuda actualizada, según Griselda, es de unos 44 millones de pesos.
"Yo venía entregando vestuario en 2024, semana a semana, hasta que un día empiezo a reclamar el pago", comenzó relatando. Paralelamente, contó que notó que Axel comenzó a sentirse cada vez más en confianza con ella: "En el medio de todo esto, creo que encontró confianza en mí, por eso me contó distintas situaciones que vivió en su matrimonio con Delfina, me contó ciertas intimidades".
Pero hubo una situación puntual que descolocó a la denunciante, según su relato, y que la alertó respecto de la opinión que tenía del artista. "En la última prueba de vestuario a solas hubo algo que me incomodó y que me hizo salir de esa idealización que yo tenía de tantos años", reveló.
Y avanzó con el relato sin dar muchos detalles específicos de lo que pasó, pero dándolo a entender perfectamente: "Fue más allá, me sentí muy incómoda, dudé en contarlo, una situación muy incómoda, que traspasó los límites de mi persona y decidí no estar en contacto más con él personalmente".
Pero un gesto que tuvo él le generó mucha preocupación y hasta temor: cuando Axel le manda por WhatsApp un video titulado "El poder de los abrazos" y comenzó a hacerle mención de temas personales. "Me estaba amedrentando" afirmó Griselda.
"Me mandó un mensaje muy poco cómodo y yo le dije, bueno, 'lo paso a mi estudio de abogados', es de junio de 2025. Una de las cosas que me pone es 'te invito a que lo pienses bien, sos una buena mamá, no cargues una mochila. Escucha y hacé lo que diga tu corazón. Yo me guío de eso y de Dios, ya sabrás qué hacer'", sumó la entrevistada.
Tras evitar cualquier contacto personal con él, la vestuarista contó que se reunieron los abogados de ambas partes y que la oferta que hicieron los representantes legales del cantante por la deuda fue "una falta de respeto".
Pese a lo denunciado, Griselda consideró que Áxel es una persona que necesita ayuda: "Es una persona que tuvo una historia familiar muy terrible y eso lo llevó a hacer las cosas que hace. El telepasillo que a mí me llega, yo lo confirmo".
Y agregó en el mismo sentido: "Creo que si tiene personas, amigos que lo quieren, un manager, creo que lo tienen que acompañar, asesorar, y con terapias muy fuertes, porque me preocupa que tenga gente alrededor y que trabaje sobre todo con mujeres y que haya niños alrededor porque no quiero que les pase lo mismo que a mí me pasó ese día en el hotel".