Nazarena Vélez (Instagram @nazarenavelez)
Íntima

Nazarena Vélez: cómo es trabajar en familia, el amor inexplicable por su nieto y la obra que prepara para Carlos Paz

La actriz, productora y conductora dialogó con Exitoína sobre "Un cambio inesperado", el espectáculo que protagoniza junto a Santiago Caamaño y Nicolás Maiques. Además habló sobre su relación de casi 8 años, sus hijos y su presente en los medios.

Las pasó todas. La vida se la puso difícil pero se levantó y salió adelante. Convirtió el dolor en aprendizaje y renació con las alas fortalecidas. Trabajadora incansable y un ejemplo para su familia. Inquieta, empática y genuina.  A los 52 años atraviesa una etapa de disfrute. Divide su tiempo entre el trabajo, su pareja, sus hijos y su nieto Salvador, quien llegó hace tres años para desbordarla de amor. Su frase "lo hago por mis hijos" es real y lo demostró desde que se convirtió en madre a los 19 años. "La vida es hermosa y vale la pena seguir adelante", dijo Nazarena Vélez en diálogo con Exitoína

Actualmente, Nazarena Vélez protagoniza Un cambio inesperado junto a Santiago Caamaño y Nicolás Maiques en el Teatro Picadilly los viernes y sábados (entradas disponibles a través de Plateanet), y durante algunos domingos de septiembre y octubre, el espectáculo estará en el Bingo Codere, en San Martín. 

"Es una obra hermosa que trata del amor propio y hacia el otro. Está buenísima. Tiene muy lindos mensajes dentro de una comedia super graciosa", comentó sobre la puesta en escena que también dirige con Carlos Kaspar y que está escrita por Casper Esposito y Belen Gomensoro.

Para ella trabajar en familia es un placer. Lejos de padecerlo, lo disfruta: "Es lo mejor, porque los admiro como profesionales y los amo, entonces todo lo que se dice es desde el respeto y el amor, nunca estamos a los gritos".

"Somos apasionados, nos gusta lo que hacemos. Para mí es súper fácil y muy lindo, muy ameno", aseguró la actriz, quien comparte escenario con su pareja en Un cambio inesperado.

Mientras continúa con las funciones en Buenos Aires, ya está craneando la temporada de verano 2027 en Villa Carlos Paz, Córdoba: "Voy a trabajar con Barbie y con Santiago. Mi hija, si no fuera mi hija, la contrataría igual, porque la verdad es una excelente actriz, es buena compañera, y lo mismo me pasa con Santiago, así que para mí es un placer. También tenemos tres actores más que vamos a sumar. Es una comedia nueva la que vamos a hacer en Carlos Paz, estamos laburando en este momento con todo eso".

Nazarena Vélez es madre de tres: Barbie Vélez (32), Gonzalo Chino Agostini (26) Thiago Rodríguez (15). Sus hijos son su motor de vida y sus grandes compañeros de ruta. Bárbara llegó a la vida de la artista cuando ella tenía apenas 19 años, por lo que crecieron casi a la par, y hoy en día son todo: madre e hija, amigas y compañeras de trabajo.

El Chino Agostini vivió de pequeño gran parte de la etapa más mediática de sus padres, pero con los años construyó su propia carrera: al igual que su papá, Daniel Agostini, se dedica a la música.

Thiago es el menor de los tres hijos de Nazarena Vélez, fruto de su relación con Fabián Rodríguez, quien falleció en marzo del 2014. En enero, Titi sorprendió al mostrarse volanteando entradas en las calles de Carlos Paz y aseguró que le gustaba colaborar con su familia.

Nazarena siempre le inculcó a sus hijos la cultura del trabajo y el esfuerzo, porque "es muy importante tener tu independencia económica, no de nadie, sino de vos, y también el valor de lo que cuesta cada cosa, el laburar".

"Titi lo hace cuando está de vacaciones y si le divierte, si no le divierte, no lo hace. Igual la rompe vendiendo, quiero que labure siempre conmigo, pero también es una decisión de él", aclaró.

A su vez, comentó que Thiago es muy gracioso e histriónico, pero que prefiere mantener un bajo perfil: "Lo veo más detrás de cámara que delante, lo veo más como productor que como actor o cantante. Yo lo respeto, porque me encanta que hagan su camino y lo que quieran, él de hecho quiere estudiar para ser arquitecto, entonces me encanta también, y apoyo lo que él quiera hacer".

En febrero de 2023 nació Salvador, el hijo de Barbie Vélez y Lucas Rodríguez, y Nazarena adquirió un nuevo título: el de abuela.

Según confesó, es permisiva con su nieto pero sin faltarle el respeto a la manera en que lo educan sus padres: "Cada vez que nos vemos con Salvador somos como amigos. Lo que tiene el abuelazgo es que los amás, los cuidás como un hijo, pero sin la responsabilidad que eso conlleva, y entonces es siempre tratar de conquistar su amor, que él quiera estar conmigo y que pasemos buenos momentos, es una bocanada de aire fresco para el alma".

"Salvador es un sol, es tan parecido a Barbarita cuando era chiquita que me flashea la cabeza, porque es como tener una mini Barbie, pero es Salvador y es mi nieto, y es el hijo de mi hija... Ver maternar a Barbie a mí me explota la cabeza, es hermoso. El amor por un nieto es inimaginable, es muy raro definirlo, porque sinceramente es único", expresó con alegría.

Santiago Caamaño, más conocido como El Bocha, también ocupa un lugar especial en el corazón de Nazarena Vélez. "Es un amor hermoso, es un amor que no esperaba, es un compañero de vida soñado y un hombre que me hizo volver a creer en la vida, en el amor, en que vale la pena seguir apostando", describió al ser consultada por su relación, que comenzó en Mar del Plata en 2019 cuando trabajaron juntos en a obra Verdades Mentirosas.

"Es un compañero de vida increíble, con mis hijos es un padrazo. Con el Bocha me saqué la lotería, es un sol, aparte de ser un bombón", se sinceró totalmente enamorada.

"La vida me enseñó que es paso a paso todo, por eso trato de no ponerle demasiado peso a las cosas, de hecho ni nos casamos ni nada por el estilo, es como que vivimos muy el día a día, pero si me preguntás, hoy es el amor de mi vida sin ninguna duda y quiero estar con él siempre", afirmó.

Además de ser actriz, directora y productora, Nazrena Vélez es panelista y conductora. En 2025 incursionó en el mundo del streaming al frente de Storytime, el programa que ahora realiza junto a Barbie Vélez Alejandra Maglietti en Bondi Live, de lunes a viernes a las 15:15 hs.

"Fluyó porque yo laburo también mucho en redes e hice radio, entonces no fue un inconveniente. Sí a veces te tenés que medir porque pensás que como no estás en televisión, no lo ve nadie, y después salen unos cortes que se viralizan de una manera...", manifestó respecto a su labor en stream.

Al mismo tiempo, se refirió a su presente y aseguró que prioriza sentirse cómoda en sus espacios de trabajo: "Hoy estoy en un momento de mi vida donde tengo 52 años, soy abuela, me pasaron muchas cosas en la vida y elijo mucho donde estoy, donde pongo mi energía".

Tanto en LAM (América TV) como en Storytime (Bondi Live) es inevitable opinar sobre ciertos temas que, a veces, pueden resultar incómodos; sin embargo, Nazarena lo hace con respeto y empatía. 

"Siento una mirada piadosa hacia mí y hacia los demás, pero porque me ha tocado pasar por muchísimas situaciones, entonces a la hora de opinar intento ser precavida porque detrás siempre hay una familia, hay gente que sufre y la pasa mal, que no le gusta escuchar decir pavadas o un punto de vista, porque uno siempre tiene un punto de vista o una campana, y la realidad no es esa, siempre hay distintas cosas", argumentó.

"A mí me ha pasado de escuchar decir barbaridades de mí o de mi hija, y siempre basándose tal vez en una campana y no quiero cometer lo mismo, la verdad es que trato de poner los pies sobre la tierra, más allá de que estoy más grande y que todo lo miro desde otro lugar", agregó.

Por último, la famosa reflexionó sobre la vida y cómo hizo para seguir de pie pese a los hechos que la marcaron: "Mis hijos fueron un motor en los momentos más tremendos o más difíciles, el saber que tenés que seguir no solo por vos, sino por ellos". 

"La vida es una mierda muchas veces, porque se pone difícil, tenemos pérdidas, dolores, desamores, quilombos con la guita, con el trabajo, con todo. Pero también es hermosa; la vida es hermosa y vale la pena seguir adelante", expresó Nazarena Vélez.

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