Los aficionados argentinos celebran la victoria de su selección en el partido de cuartos de final del Mundial contra Suiza en Miami Beach, Florida, el 11 de julio de 2026. (Giorgio Viera / AFP)
Postura contundente

El mensaje de los veteranos de Malvinas antes del partido entre Argentina e Inglaterra: "El deporte no es la guerra"

A través de un documento oficial, la Federación de Veteranos de Guerra "2 de Abril" pidió separar la pasión futbolística del legítimo reclamo de soberanía nacional.

La Federación de Veteranos de Guerra "2 de Abril" pidió diferenciar la semifinal del Mundial 2026 entre la Selección Argentina e Inglaterra del reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas, y llamó a mantener viva la memoria "sin xenofobia ni odio".

A pocas horas de que la Selección dispute una histórica semifinal del Mundial 2026 frente a Inglaterra, el partido sumó una profunda reflexión institucional vinculada a la memoria colectiva del país. Lejos de alimentar hostilidades, los excombatientes nacionales sentaron una postura contundente.

Bajo el título "El sentimiento malvinero no se negocia: la memoria se defiende en cada cancha", la Federación de Veteranos de Guerra “2 de Abril” emitió un comunicado oficial dirigido "a la opinión pública, a los medios de comunicación y al pueblo argentino". La consigna principal del texto fue tajante: "El deporte no es una guerra, no es una revancha, es solo un partido”.

Carta de la Federación de Veteranos de Guerra 2 de Abril en la previa al partido de la Selección Argentina vs Inglaterra

Los excombatientes reconocieron el enorme fervor popular que genera ver al conjunto dirigido por Lionel Scaloni entre los cuatro mejores equipos del mundo. Sin embargo, creen que hay que trazar una frontera clara entre el folclore del fútbol y el reclamo territorial por las Islas Malvinas.

"El fútbol, como máxima expresión de la cultura popular de nuestra patria, despierta pasiones que a menudo se entrelazan con nuestra identidad nacional. Entendemos y compartimos la emoción de estar entre los cuatro mejores equipos del planeta. Sin embargo, como custodios de la memoria de los 649 héroes que quedaron en las islas y en las aguas del Atlántico Sur, consideramos fundamental trazar una linea inquebrantable entre el fervor deportivo y la causa nacional", indican.

La Selección Argentina. Crédito: AFP

El documento detalla los siguientes ejes conceptuales:

  • El deporte no es la guerra: e partido de semifinales es un evento deportivo de alcance mundial, no una revancha armada ni una compensación histórica. La soberanía se defiende en los foros internacionales, con la diplomacia, la verdad histórica y el reclamo pacífico e irrenunciable que dicta nuestra Constitución Nacional.
  • Rivales en la cancha, una sola causa en la tierra: aunque el fixture nos enfrente a la nación usurpadora, y el cuadro global sume a potencias con peso específico en la geopolítica de nuestras islas, el verdadero triunfo argentino radica en que el grito de "¡Malvinas Argentinas!" flamee con orgullo en cada tribuna, sin caer en la xenofobia ni en el odio, sino como un ejercicio vivo de memoria y soberanía.
  • Honor y Gloria eternos: pedimos a la sociedad, a los comunicadores y a la hinchada que acompaña a la Albiceleste que, al alentar al equipo, mantengan en lo más alto el respeto por quienes dieron su vida por la Patria. Que el fútbol sea un puente para malvinizar y para recordar al mundo que nuestro reclamo sigue más vigente que nunca.

El escrito finaliza: "La pelota rueda, el orgullo por nuestros colores se multiplica, pero la memoria permanece intacta. Jugamos por la gloria deportiva, pero marchamos todos los días por la verdad histórica".

Argentina e Inglaterra se medirán el miércoles 15 de julio en Atlanta, Estados Unidos, por el pase a la final del Mundial 2026. Será un nuev encuentro entre enconados adversarios, que protagonizan una de las mayores rivalidades del fútbol. 

Tras la memorable victoria de Argentina en 1986, ambos equipos se enfrentaron en otros dos Mundiales con un triunfo albiceleste en 1998 y otro inglés en 2002.

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