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13/12/2017 - 07:41

Entrevista

El mató a un policía motorizado: el rock alternativo más vigente que nunca

Santiago, líder de El mató a un policía motorizado, banda que se presentará en una nueva edición del festival BUE. | Foto: Silvina Palumbo

Por Florencia de Sousa | La banda platense, que lleva casi quince años en los escenarios, se presentará el viernes en Tecnópolis, en el marco de una nueva edición del festival BUE.

El mató a un policía motorizado, la banda platense que lleva casi quince años, se presentará en el festival BUE el próximo viernes. El grupo conformado por Santiago Motorizado, Doctora Muerte, Pantro Puto, Niño Elefante y Chatrán Chatrán, supo ganarse un lugar en la escena de rock alternativo local y eso les permitió abrirse camino por distintos países de Latinoamérica.

Este año lanzaron su álbum La Síntesis de O’Konor, y recientemente presentaron   el nuevo sencillo del disco:  Ahora Imagino Cosas, tema que viene escoltado por dos lados b: la versión acústica de la canción que abre el disco, El Tesoro; y La Casa Fantasmal, un tema inédito.

—Exitoina: Segunda vez que los convocan en el Festival BUE ¿Cómo se preparan?
Santiago: Tocamos el 15 que es la noche que cierra Arcade Fire y estamos contentos. Habíamos tocado en la edición anterior en la noche que tocó Iggy Pop y estuvo muy bueno. Esperemos que ahora esté tan bueno como aquella vez.

—¿Les gusta lo que se vive en un clima de un festival de estas características, que tiene bandas locales pero también internacionales?
—Está bueno. El clima de festival es algo que nos gusta porque nos gusta tocar, participar y recorrerlo después. Es algo diferente al show en sala y tiene otro espíritu. Quizá disfrutamos más del show en sala en el sentido de que estás vos directo con tu público; sin embargo acá pasan otras cosas que también disfrutamos porque uno toca para su público pero también para el de las otros artistas y hay una vibra diferente que les da una magia especial.

—¿Les sale la parte “cholula” con muchos de los artistas con los que comparten escenario y se quieren sacar una foto o pedirles un autógrafo?
—No, la verdad que no. Por ahí si cuando es alguien muy puntual que admiraste de muy chiquito, por ahí te sale. Pero la verdad que no, últimamente no tanto. Tengo un problema que no se hablar muy bien inglés entonces imagino llegar al punto de poder conectarme y fracasas, entonces voy anticipándome y no.

—Presentaron este año La Síntesis de O’Konor, disco grabado en Texas, Estados Unidos ¿Cómo fue ese proceso de armar el álbum en otro país?
—Estuvo muy bien, fue un disco que trabajamos mucho en el plano de la pre-producción y estuvimos casi dos años entre la gira y los recitales; preparando maquetas y haciendo todo ese trabajo previo para ir a Sonic Ranch en Estados Unidos con todo bastante listo. Siempre en el estudio aparecen cosas de último momento y hay una magia que se genera solamente ahí y la verdad es que estuvo buenísima la experiencia. Nunca habíamos estado encerrados en un estudio todos juntos tanto tiempo y menos afuera. A nivel técnico el estudio era increíble y el clima era como muy hogareño, un estudio en medio del campo y tiene esa cosa muy de hogar que nos hacia sentir cómodos porque nosotros históricamente los primeros discos los grabamos en estudios caseros.

—Están por cumplir los 15 años como banda ¿cómo se hace para seguir y no morir en el intento?
—Es verdad, pasó mucho tiempo pero el tiempo con la banda es como que no es lineal. Tengo recuerdos que siento que fueron hace poco o cosas que pasaron este año que siento que pasaron hace cinco. Es todo muy intenso. La pasamos muy bien, cada vez mejor en el sentido de que el contexto es más favorable. Desarrollamos un trabajo que ahora da sus frutos, hace que sea más cómodo y que podamos encarar estos proyectos como ir a grabar a Estados Unidos, siempre desde la autogestión. Creamos esto y lo estamos disfrutando, nos seguimos divirtiendo mucho cuando nos vamos de gira y estamos juntos. Creo que es fundamental llevarnos bien y estar conectados artísticamente porque este disco llevó unos cambios sonoros en la banda bastante importantes y aveces esos son momentos de conflicto, normalmente. Pero a mí me sorprendió, yo estaba grabando y decía ‘¿están todos de acuerdo con esto?, ¿está pasando esto?’, era todo tan ideal que era extraño.

—Empezaron cuando recién surgían las primeras plataformas para mostrar música y de alguna manera supieron aggiornarse
— Digamos que no lo vivimos como está sucediendo ahora pero de cierta manera entramos como el último vagón. Cuando empezamos estaba el fotolog, y el myspace, y eran las pre-redes sociales, entonces no estuvimos alejados de la tecnología sino que fuimos viviendo ese cambio y viendo cómo creció Facebook, Instagram, Twitter. Por ahí los que están detrás nuestro lo ven de manera más extraña. Está bueno, entendimos que es como una plataforma más para mostrar tu arte, no sólo difundir tu arte y hacer un anuncio que vas a tocar, sino como plataforma en sí para hacer arte. Suena raro pero capaz en una historia de Instagram que es algo pasajero, un poco superficial en algún punto, también se puede aplicar un poco de tu estética, tu arte tu gracia y eso lo hace más divertido.

—¿Les gusta que rotulen a El Mató como banda de rock ‘alternativo’?
—Me gusta más rock alternativo que otras que nos han puesto. Me gusta más eso que indie, si bien las dos son parecidas, indie viene de independiente y somos una banda independiente y autogestionada; mientras que alternativo viene de esa música que en un momento ocurría al costado de lo que sonaba en las grandes radios. Son dos motes muy abarcativos. El problema es cuando pasa el tiempo y esos motes empiezan a usarse como un estilo puntual de música y ahí, la cosa abarcativa que está buena y es interesante se empieza a reducir y ya ahí no me gusta. Volviendo al tema de redes sociales y las plataformas digitales, ahora tenemos la ventaja de que en el momento en que querés describir tu banda podés decir ‘metete en spotify y escuchalo’;  y que te parezca lo que te parezca.

—¿Con qué influencias arrancaron en el 2003 y cuáles fueron sumando?
—Hay como artistas que siempre son un faro todo el tiempo y te acompañan, más que nada en la adolescencia donde las cosas quedan más selladas para siempre y pueden ser bandas como Los Ramones, The Velvet Underground, Pixies, esas son las bandas que de alguna manera nos unieron y teníamos en común todos y por las cuales formamos El mató. Fuimos ampliando un montón, nos gusta mucho escuchar música, investigar, ir variando y sobre todo hay ciertas músicas que ya escuchaste mucho y es natural empezar a buscar por otro lado. Estamos atentos a eso. En el último disco estuvimos escuchando mucho Khan que es una banda a la que no le veníamos dando mucha bola.

—¿Les sigue pasando que hay gente que los juzga sólo por el nombre de la banda, sin haber escuchado nada de la música que hacen? 
—Sí. Ya me acostumbré a eso, pasa que ni siquiera se animan a escuchar por el nombre. Ya tienen una idea de la banda con el nombre; algunos piensan que es súper heavy metal y otros súper punk extremo y nada que ver. Me gusta también, sobre todo cuando leo en redes sociales, cuando se llevan un a sorpresa de que nada que ver a lo que esperaban eso es divertido también.

—Salió ahora el libro La Ruta del Sol , de Walter Lezcano, que es acerca de las letras de El Mató. ¿Qué aporte hiciste en esa publicación?
—El libro tiene los textos de la trilogía, de la época en la que sacamos tres discos cortos que formaron como una obra en conjunto, abarca esa época hay fotos y letras de las canciones de esa época y las ilustraciones son dibujos exclusivos hechos por mí.

—¿Qué diferencia hay entre el Santiago músico y el  Santiago dibujante?
—Un poco gracias a la música uní esas dos cosas. En realidad estudié plástica en la adolescencia y fue algo que siempre pensé que me iba a dedicar cien por ciento a eso. En un momento me sentí perdido porque no tenía un disparador con el cual ilustrar o pintar o dibujar; y me me empecé a dedicar a la música y fue la que me devolvió las ganas de dibujar. Ahora las ilustraciones las pienso para las tapas de disco o lo que sea y eso fue un disparador sino los tenía medio abandonados.

—Más allá de que presentan el disco ahora, los músicos siempre están en un proceso constante de componer ¿te pasa eso?
—Siempre uno está pensando en cosas pero en lo concreto no nos estamos juntando a diseñar las nuevas canciones pero sí yo estoy pensando todo el tiempo. Tengo algunas cosas ahí guardadas que habría que desarrollar. Estamos en la parte más divertida que es la de presentar el disco.

El mató a un policía motorizado se presentará el viernes 15 de diciembre en el Festival BUE, el cual se realizará en Tecnópolis, en el predio ubicado en Villa Martelli. Aún quedan entradas a la venta.