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20/03/2017 - 09:36

Series

El fin de la era de oro de la televisión

Por Diego Grillo Trubba (*) | Luego de una década de gloria, la calidad ha bajado mucho en promedio, tanto en aire como en cable y streaming. Los canales apuestan, como el cine, ha reflotar viejas ideas.

La noticia de que, tras su estreno, la serie Iron Fist ha recibido críticas tan despiadadas como justas, es una buena excusa para poner el pie en el freno y estudiar el panorama actual de la televisión.

Cuando hace unos años en la entrega de los Emmy se hablaba en tono de festejo de “la edad de oro de la televisión” para hacer referencia a la calidad de sus series, había mucho de cierto. Tanto como que hoy ya nadie lo diría con tono demasiado seguro. Poco a poco, pero con regularidad alarmante, el promedio de calidad del medio ha ido bajando notoriamente.

Lejos quedaron las épocas en que el espectador tenía tanta oferta de buenas series que no le daban los fines de semana para ver todas las que valían la pena. Atrás quedaron Lost, Dr. House, Breaking Bad, la primera temporada de House of Cards (que a partir de la segunda es un bodrio notable, como si hubieran lobotomizado a los guionistas que en el primer año habían entregado una obra maestra).

Hoy es realmente difícil encontrar buenas series en los canales de aire norteamericanos (la excepción a la regla podría ser American Crime, que tampoco es TAN buena sino pasable), y cuando se comparan las puntas de lanza del cable de hoy con las de otros tiempos se descubre que, hace unos cinco años, series como Vikings o The Americans habrían pasado sin pena ni gloria opacadas por Breaking Bad, por dar un ejemplo. Las mejores de hoy no hubieran entrado en un top ten del momento de mayor brillo, que tampoco fue hace tanto (menos de diez años).

El mercado del espectáculo, como cualquiera, posee ciclos de alzas y otros de bajas en la calidad de sus productos. Por dar el ejemplo del cine: los 70 fueron gloriosos, con algunas de las mejores películas de autor (y no tanto) de la historia (El padrino, Taxi driver, La guerra de las galaxias, Apocalipsis NowAtrapado sin salida, Chinatown, y la lista sigue), pero ya en los 80, si bien surgían muy buenas películas, comenzaba a bajar el promedio. El mayor síntoma de que se acababan las ideas fue que comenzaban a aumentar el número de secuelas e incluso de remakes. Los 90 en adelante fueron para el cine de Hollywood prácticamente un desierto, un pálido recuerdo de lo que había sido.

Si estamos de acuerdo en que ése es el síntoma que delata que la curva descendente en la calidad promedio se va a profundizar, la edad de oro de la televisión tiene los días contados: en Fox reflotaron Prison Break, y en Abc están viendo cómo resucitar a los personajes de Lost. Una verdadera pena.

*Editor de Espectáculos, Diario Perfil