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03/10/2015 - 12:13

El reality más exitoso

“Elegidos”: Los sueños que se esconden detrás del reality cazatalentos

Con invitados especiales como Karina o Griselda Siciliani, el jurado amable y la conducción de Marley, el concurso se ha convertido en uno de los éxitos de Telefe. Van por la segunda edición y apuestan por continuar con este formato, que funciona en el mundo.

Por Alfredo Mera | Publicado en la edición impresa de Diario Perfil

La previa tiene una obligada reunión de no más de diez minutos entre los jurados, el conductor y los productores en el camarín de José Luis Rodríguez. Primero, antes de pasar por maquillaje, algunos terminaron el catering con wok de vegetales, otros ni lo probaron. En el camino al estudio siguen las fotos con fans. No alcanzaron las que se tomaron en la puerta de Telefe, siempre hay un saludo para un cumpleaños de 15 más que grabar con un celular, hasta que la producción los lleva al escenario primero y ubica a los jueces en su lugar, y al presentador en el suyo.

El decorado es un híbrido entre la versión estadounidense, la alemana y la original que viene de Israel. A las 21.20 se encienden todas las luces, las cinco pantallas LED del estudio y el arengador del canal levanta a la tribuna, que revienta por los gritos de 450 personas. Segundos después, Marley presenta el reality más exitoso de la tevé local, “Elegidos”, con 14,1 puntos de promedio apoyados no sólo en el talento e historias de vida de los participantes, sino también en la nueva relación de la televisión abierta con el público.

“Acá la gente tiene mucha más injerencia. Si bien en ‘Operación triunfo’ se votaba, era de una manera mucho más primitiva. Hoy cualquiera que tenga la aplicación en un celular o una tablet puede decidir, y no tiene que pagar. Es lo que se viene. Esa interacción de estar mirando tele y decidiendo el futuro de eso que estás viendo”, opina el animador del ciclo y experto en un formato que atrapa en todo el mundo. Un ejemplo de esto es lo que pasa en España, donde “La voz kids” bate audiencias semana tras semana. En la última gala, que cuenta con David Bisbal, Rosario Flores y Manuel Carrasco como coaches, fue lo más visto del día, al alcanzar los casi 4,5 millones de espectadores.

Aquí, mientras las pantallas gigantes muestran la audición de un trío folclórico, detrás del la escenografía el conductor habla con los participantes que están a punto de tener una muy buena devolución de los jurados, pese a que esta noche la única jueza emparentada con el género no está presente. A Soledad la reemplaza una figura de la música tropical: Karina. Sin embargo, la Princesita conoce el tema: “Por ahí la gente piensa que sólo me gusta el estilo que manejo. Antes de ser famosa cantaba en karaokes, y tenía que cantar de todo”, aclara y cuenta que la emociona estar acá porque “siempre participaba de castings para realities. Era mi sueño estar y nunca lo pude cumplir. Hoy lo vivo desde otro lado, pero entiendo lo que les pasa a los participantes y la ilusión que tienen”.

Quizás ese saber ponerse en el lugar del concursante la lleva a decirle al aire al Puma Rodríguez que los motivos por los cuales deja afuera del evento a una joven son “una pavada“. La polémica no pasa de ahí y detrás de cámara se disculpa con el venezolano, aunque a la chica eliminada por el 1% de los votos le cuesta asimilar el traspié. Ella es una de las 12 mil que se anotaron para esta segunda edición y pese a que algunos la veían como una posible finalista, no pasa la primera ronda.

“Nunca juzgamos. El papel es el de aportar conocimiento y el oficio que uno tiene durante tantos años. No puedo decir que algo es bueno o malo, el arte depende del ojo de cada uno. Es mi gusto, pero sé que cada uno tiene el suyo. Ahora, si alguien desafinó o se va de tempo, todos nos damos cuenta”, explica Axel, que en el último mes está intermitentemente en el programa porque su gira lo tiene más tiempo arriba de un avión que en Buenos Aires.

Ale Sergi, vocalista de Miranda, cuenta que aunque ya había sido jurado en “La voz”, lo que tiene de particular este reality es que no están buscando al cantante más eximio: “Tiene que haber muchas cosas más. Podés ser compositor, tener un look particular, o saber comunicar de una manera que a la gente le llegue, aunque no cantes como Freddie Mercury. En este programa cuando elegimos tomamos en cuenta todo el personaje“.

Matías Carrica, ganador de la primera versión, le da la razón. El joven rapeaba sus historias de vida como cartonero en Bahía Blanca y terminó encabezando los shows que los participantes dieron en el teatro Gran Rex para 10 mil personas, y grabando su disco debut con Sony.

Algo que se nota en esta temporada es que, sin dejar de lado el talento, la producción apuesta aún más por lo que hay detrás de cada participante. Ya pasaron un haitiano que hace años no ve a su familia, un chico que nació chica, parejas gays o una mujer que consiguió retroceder una obesidad severa al bajar 80 kilos en nueve meses. De hecho, ella, Bettina Paladino, consigue el puntaje más alto de la noche y baja emocionada del escenario. “Canto desde que tengo 5 años, pero también quería contar mi historia, porque creo que puede ayudar a mucha gente. Esto es masivo. Si alguien tiene problemas de obesidad y está triste, quiero que se comunique conmigo”, dice agitada. Su familia está conmovida en la tribuna y entre los ochenta que trabajan en el estudio pasa algo parecido.

“Me encariño con algunos participantes –confiesa Marley–, pero tengo que ser neutro. Aunque, a veces agarro mi celular y voto atrás de la escenografía, pero no influyo en nada porque mi voto vale lo mismo que el de cualquier persona en su casa”.

No sólo los que hacen el programa simpatizan con algunos participantes. Hay muchos casos donde la relación se da a la inversa. Antes de que termine el programa, un grupo de mujeres levanta un corazón hecho con cartulina roja que dice: “El Puma”. Entre ellas hay una que, además de seguir al cantante desde hace 36 años, es la madre de Melina, una adolescente que noches atrás pudo pasar el casting. Cuando se le pregunta qué sentiría si estuviera en el lugar de su hija, responde: “La entiendo perfectamente, porque es fan de Axel y su sueño era poder cantarle. Se lloró todo. Él se acercó y la felicitó. Fue su sueño”.

Fuera de concurso ella también va a tener la posibilidad de cantarle a su ídolo. “Elegidos” finaliza, pero todo el estudio se despide cantando: “Agárrense de las manos”.

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