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17/09/2015 - 12:30

Revista Caras

Fede Bal y Barbie Vélez, mimosos en la nieve

Federico Bal y Barbie Vélez celebran su amor en la nieve de Bariloche, con una producción de fotos exclusiva para la revista Caras.

“¡Este lugar es el paraíso! ¡Es genial!”, coincidieron al arribar al exclusivo Club Hotel Catedral ubicado en la base del cerro.

Juntos desde febrero, la pareja no se despega ni un minuto, y ya tienen planes de boda y sueñan con una familia.

A mí nunca me había pasado algo así. No podía pensar en conocer a alguien y al mes irme a convivir con esa persona. Porque en mi vida todo debía ser paso a paso. Sin embargo, con Fede estaba tan feliz que todo se dio naturalmente. No sentí que lo que estábamos haciendo era rápido o acelerado. Sentí que tenía que vivir lo que pasaba. Me pareció que no nos alcanzaba con estar juntos sólo los fines de semana y que valía la pena dar un paso más. Y, la verdad, es que desde el primer momento que estuve con él sentí que me hacía muy bien. Descubrí una persona totalmente diferente a lo que yo pensaba que era. Y logró enamorarme muy rápidamente”, dice Barbie.

“Yo no era precisamente el candidato ideal para presentar a una madre como el novio de su hija. Mostraba una imagen que las personas que me conocian sabían que no era así. Yo nunca tuve pelos en la lengua para hablar de las cosas por su nombre. Y por eso muchos me tildaban de ‘loquito’. Sabía que mi forma de ser o la postura que tenía en la vida, en una familia normal no caía bien. Por eso al principio tuve momentos ásperos con su familia, en discusiones buenas porque mostraba mi verdad. Como en todas las familias en la mía y en la de Barbie hay de todo; conservadores, gente más abierta y fue bravo al principio pero lo superé y hoy todos me quieren. En imágenes los dos éramos totalmente opuestos pero, evidentemente, en la esencia somos iguales. Superficialmente, Barbie es la nuera soñada para cualquier madre y yo, lo jamás soñado“, exclama el hijo de Carmen Barbieri y su novia ríe a carcajadas.

“Barbie tiene una personalidad que yo nunca había visto en una chica de su edad. Por un momento, me parecía toda recatadita y, de repente, me sorprendió una loba. Y eso me atrajo muchísimo. La vi con tan poca edad y tan bien plantada en la vida que no lo podía creer. Tiene carácter y grandes convicciones“, agrega el joven, enamoradísimo.

“Él se empeñaba en dar la peor imagen y conmigo cambió mucho… Yo jamás pensé en transformarlo porque, en definitiva, a los dos nos pasó lo mismo y lo que compramos fueron las imágenes que vendíamos. Porque Fede creía que yo era una ‘pendex chetita’, que no sabía decir dos palabras seguidas… Y yo sentí que él era un ‘bardero’ que me atraía pero a la vez me daba un poco de miedo. Para mí era como el novio rebelde que todas las mujeres tienen en algún momento de su vida. Entonces me dije, ‘voy a salir un tiempito…’ Pero jamás pensé que podía descubrir lo divino que es. Yo no apostaba a una relación con él porque nunca me habían gustado los chicos rebeldes. Por ahí me parecía raro, misterioso, y eso quizás me atraía porque era todo lo opuesto a mí…”, confiesa la hija de Nazarena.

Y a la hora de apostar por el futuro, la pareja se ve lejos de formar una familia en lo inmediato, pero las ganas están.

“Son nuestras madres las que hablan de sus deseos. Decir que estamos buscando un hijo es demasiado fuerte. Somos muy jóvenes y coincidimos en que para traer un bebé al mundo primero hay que tener un trabajo más estable y hacer un poco de plata. Por supuesto que sería hermoso tener un hijo con Barbarita. Desde que la conocí que la miro y veo a la madre de mis hijos”, asegura Fede sin titubear.

“A mí me asusta un poco convertirme en madre siendo tan chica. Aunque quiero ser mamá joven pero no tanto. Siento que hoy mi trabajo depende de mi cuerpo y no puedo parar durante un año. Pero sí sentimos que a nuestro amor sólo le falta un hijo“, cierra Barbie.

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