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16/07/2012 - 17:22

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El último adiós a Jorge Luz

Los restos del artista Jorge Luz, fallecido en las primeras horas del domingo a sus 90 años, ya descansan en el Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita, tras una emotiva despedida que le brindaron familiares, admiradores y personajes del espectáculo.

Elena Lucena, Marilú Marini, Cecilia Cenci, Cecilia Rosetto, Georgina Barbarossa, José Martínez Suárez, su biógrafo Hugo Paredero, Mona Moncalvillo, Mercedes Morán, Luis Brandoni, Marta González, Pablo Alarcón y Carlos Rotemberg, fueron algunas de las personalidades del espectáculo local que se acercaron a despedirlo.

Muestras de dolor acompañaron el trayecto del féretro desde el responso religioso hasta el Panteón de Actores, donde recibió un rotundo aplauso de las cerca de 200 personas que asistieron al lugar.

Ya dentro del Panteón y con las coronas de la Presidenta de la Nación, de Actores y de Radio Nacional, Cecilia Cenci y Hernán Aguilar, ambos del gremio actores, dedicaron unas breves palabras a Luz resumidas en la frase “te vamos a recordar como lo que eras: un gran tipo”.

Allí, Lucena, de 97 años, insistía en querer bajar las escaleras para darle la última despedida al amigo, al compañero.

Antes, Pablo Alarcón recordó a Jorge como “un maestro de los actores, mi maestro con el que tuve la suerte de compartir momentos fuera de la actuación”.

En declaraciones a Télam, el actor aseguró que Luz “era arriba del escenario igual que abajo y, por eso, su figura siempre estará con nosotros”.

Mientras que González comentó a esta agencia que “se nos fue otro de los grandes a quien vamos a recordar no solo como artista sino como persona”.

El actor, comediante e imitador argentino murió en el Sanatorio de la Providencia de Buenos Aires, donde se encontraba internado desde hace dos semanas a raíz de una afección pulmonar por la que debió ser intervenido quirúrgicamente.

Luz, nacido el 8 de mayo de 1922 en Empalme San Vicente, hoy Alejandro Korn, desarrolló una intensa y reconocida trayectoria de más de seis décadas en radio, teatro, cine y televisión

Llamado Oscar Jorge Da Lus Borbón, pero admirado y popular por su nombre artístico, vivía solo desde la muerte de su hermana Aída, en mayo de 2006, que supuso un duro golpe para él.

De la mano de Aída, Jorge ingresó al elenco de Pedro Tocci en Radio Argentina, fue en “Juan Moreira”, junto a Malvina Pastorino, en Radio Belgrano, donde también participó en “Doctor Justo Justino Leyes, doctor en trampa y leyes”.

Jorge tuvo su primera participación formal y acreditada en cine en “Y mañana serán hombres” (1939), de Carlos Borcosque, pero su gran oportunidad llegó con la comedia, al sumarse al grupo conocido como “Los cinco grandes del buen humor”, junto a Zelmar Gueñol, Rafael Carret, Guillermo Rico y Juan Carlos Cambón.

El éxito de la compañía, que replicaba un humor emparentado al de los Hermanos Marx, abarcó teatro, radio y cine, le permitió participar en giras latinoamericanas y europeas.

Con el grupo humorístico se destacó en “Cinco grandes y una chica” (1950), “Cinco locos en la pista” (1950) y “Fantasmas asustados” (1951)

De esa exitosa serie también son “Locuras, tiros y mambos” (1951), “La patrulla chiflada” (1952), “Vigilantes y ladrones” (1952), “Trompada 45” (1953) y “Desalmados en pena” (1954).

Con la formación rebautizada como “Los Grandes del Buen Humor” hizo “Veraneo en Mar del Plata” (1954), “Los peores del barrio” (1955), “Africa ríe” (1956) y “El satélite chiflado” (1956).

Tras un paréntesis, Luz volvió a la pantalla grande con “Canuto Cañete y los 40 ladrones” (1964), protagonizada por Carlitos Balá, a la que siguió “Nacidos para cantar” (1965).

En cine, además, participó en largometrajes, como “Los celos de Cándida” (1940), “Camino del infierno” (1946), la memorable “Cuidado con las imitaciones” (1948), con Tito Martínez del Box, que respaldó su éxito como comediante.

De profusa labor teatral, brilló en diversos registros ya que tomó parte en clásicos, espectáculos de music-hall, sainetes, zarzuelas, comedias y hasta piezas para niños.

Por si algunos desprevenidos habían pasado por alto los ribetes de su arte, Luz tuvo ocasión de maravillar al gran público en 1987 con el programa “Las gatitas y ratones de Porcel”, donde nació su personaje La Porota que compartía con La Tota (a cargo de Porcel). El número fue tan exitoso que en 1994 volvió en “La Piñata” y hasta devino en programa independiente.

Por esos años regresó al cine en “La peste” (1992), de Luis Puenzo, y “De eso no se habla” (1993), de María Luisa Bemberg. Sus últimas películas fueron “Sol de otoño” (1996), “El juguete rabioso” (1998); “Loco, posee la fórmula de la felicidad” (2001) e “India Praville” (2003), de Mario Sábato.

En 2007 recibió el Cóndor de Plata a la trayectoria, de la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina.

Telam

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