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09/01/2011 - 02:39

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Maradona y Tinelli, juntos en Punta

Después de once años, Diego Maradona volvió finalmente a Punta del Este para pasar un fin de semana junto a su amigo Marcelo Tinelli. En medio de una lluvia torrencial, llegó cerca de las cinco de la tarde al aeropuerto de Laguna del Sauce, en un vuelo un privado. Vestía de riguroso negro, lentes oscuros y acompañado de su hija Dalma —que no se despegó un momento de su lado–, su cuñado y su secretario privado, Gabriel Espósito, quien supo ser la mando derecha de Guillermo Coppola en los años 90. A pesar de que Diego dejó trascender que estaba de muy buen humor y aceptó posar para las fotos, no quiso hacer ningún tipo de declaración. Para su llegada se montó todo un operativo de logística y de seguridad que empezó un día antes cuando sus colaboradores alquilaron una camioneta tipo van y especificaron que la misma debería tener menos de mil kilómetros de uso y vidrios polarizados. Además, reservaron la habitacion número 87 del hotel Mantra, en La Barra. Allí, desde su suite con vista a la piscina, fue recibido con un agasajo de bienvenida.

A las 18.30, llegó su amigo y anfitrión, Marcelo Tinelli, acompañado de su “hombre de confianza” a visitar a Diego al hotel. De una impecable Land Rover negra, bajó junto a Hernán De Laurente.

Una hora después Marcelo abandonó el Mantra y se volvió a su chacra marítima para prepararse para el partido que organizó en su propia cancha.

“Es un partido entre amigos y por eso lo invité a Diego”, confirmó a PERFIL el conductor.

—¿Este viaje es para hablar de negocios o de la vuelta de Diego a Canal 13?
—No, sólo vino a visitarme.

—¿Van a salir con Diego esta noche?
—Vamos a cenar en casa.

Picadito. Pasada la tormenta y con el el césped húmedo, la cancha de fútbol que Marcelo tiene en su chacra marina tuvo asistencia perfecta. Nadie se quiso perder el partido con Diego Maradona aún si no integraba su equipo.

En el campo de juego estaban, entre otros, Zorrito von Quintiero, Federico Rivero, Hernán de Laurente, Alejandro Gravier, Nacho Viale –que fue con su novia Eugenia–, el polista Facundo Pieres y el galerista Daniel Maman. El árbitro es un odontólogo amigo de varios de los “jugadores”. Mientras se esperaba la llegada de Diego se supo en que en uno de los equipos había un homónimo: el músico Von Quintiero bautizó a Gravier con el apodo “el Diego del amor”; también que al nieto de Mirtha Legrand lo apodan “la mula” por cómo le pega a la pelota.

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